Accede a una amplia gama de bonos públicos y privados de todo el mundo con nuestra plataforma.
Son títulos de deuda pública emitidos por el Tesoro de un país para financiarse. Al comprarlos, le prestas dinero al Gobierno para que pueda costear servicios públicos e infraestructuras, convirtiéndote en su acreedor a cambio de una rentabilidad pactada.
Su mecánica es directa: tú entregas un capital inicial y el Estado se compromete a pagarte un interés periódico, llamado cupón. Al llegar la fecha de vencimiento, que suele ser entre 2 y 5 años, el Tesoro te devuelve íntegramente la cantidad que invertiste al principio.
Se consideran uno de los activos más seguros que existen, ya que cuentan con la garantía de solvencia de toda una nación. Por ello, son la opción ideal para inversores conservadores que buscan proteger su ahorro y obtener beneficios estables sin los sobresaltos de la bolsa.
Debes elegir una plataforma para operar, ya sea el Banco de España o una entidad como Renta 4, donde puedes abrir tu cuenta rápidamente y gestionar tus activos con ayuda profesional.
Selecciona el título que mejor te encaje según el plazo, como las Letras del Tesoro para el corto plazo o los Bonos para el medio plazo, consultando siempre el calendario de subastas.
Indica la cantidad a invertir para ejecutar la orden y, tras la adjudicación, simplemente espera a recibir los intereses periódicos y la devolución de tu dinero al vencimiento.
La rentabilidad de los bonos del Estado se obtiene principalmente a través del cobro de cupones, que son los intereses fijos que el Tesoro Público te paga periódicamente (normalmente de forma anual) por prestarle tu dinero. Además, existe la posibilidad de obtener una ganancia adicional si vendes el bono en el mercado secundario antes de su vencimiento a un precio mayor del que pagaste.
La ganancia final no es fija para todas las emisiones, sino que fluctúa en función de varios factores económicos:
Ejemplo: imagina que inviertes 1.000 € en un Bono del Estado a 3 años con un cupón anual del 3%.
Invertir en deuda pública española es un proceso sencillo que puedes realizar principalmente a través de tres vías:
Banco o bróker: es la opción más cómoda para la mayoría. Entidades como Renta 4 te permiten comprar bonos de forma 100% online, facilitando que el cobro de los intereses y la devolución del dinero aparezcan directamente en tu cuenta de inversión sin que tengas que hacer gestiones adicionales.
Web del Tesoro: puedes hacerlo directamente en su página oficial si dispones de certificado digital o Cl@ve.
Presencialmente: acudiendo a cualquier sucursal del Banco de España con cita previa.
Para comprar, solo necesitas tener una cuenta de valores abierta y una cuenta bancaria vinculada. Una vez elijas el tipo de bono y la cantidad, el dinero se transfiere para participar en la subasta del Estado. Al finalizar, los bonos quedan a tu nombre y comenzarás a generar beneficios de forma automática.
Te ofrecemos una amplia variedad de productos para comprar renta fija pública y privada.
La renta fija ha sido, históricamente, uno de los principales refugios de los inversores conservadores. Los bonos ofrecen una serie de características que los vuelven atractivos para ahorradores:
En Renta 4 podrás invertir en todo tipo de bonos, tanto de deuda pública como bonos corporativos, con los que acceder a rentabilidades interesantes. Hazte cliente y accede a nuestro listado de bonos.
Si estás pensando en invertir en renta fija, es posible que tengas esta duda. ¿Cual es más conveniente? Pues la respuesta solo depende de ti.
Con esta información, ya podrás tener más claro si los bonos se ajustan mejor a ti como inversor o, por el contrario, si las letras cumplen mejor en tu estrategia.
La inversión en bonos, al ser renta fija, está dirigida principalmente a inversores conservadores. Sus principales características son:
Tanto el cupón cobrado como el rendimiento obtenido se declaran después de obtenerlo o de vender los títulos, tanto si se ha llegado a término del plazo como si la venta se ha producido en otro momento anterior. Y siempre en la declaración de la renta que realizamos en el ejercicio posterior.
Se tributan en la casilla 31, dedicada a los ‘Rendimientos procedentes de la transmisión, amortización o reembolso de otros activos financieros’. En ese apartado se incluye la amortización de los bonos y de las obligaciones del Estado, todos títulos de deuda pública, pero con diferentes plazos a partir de los dos años.
Mientras que los rendimientos de las letras del Tesoro no están sujetos a retención en el IRPF, los intereses (cupón) de los bonos y las obligaciones sí tienen retención. En concreto, la retención es del 19%. La amortización o venta de estos activos de deuda pública a medio o largo plazo, sin embargo, no están sometidas a retención.
Conocer estas retenciones es importante para determinar el resultado de la liquidación del IRPF, ya que estas hay que deducirlas. Así, si las retenciones son superiores a la cuota resultante a pagar, el inversor recibirá como resultado de la liquidación del IRPF el exceso retenido.
En Renta 4 Banco ofrecemos a nuestros clientes un amplio universo de inversión en renta fija, desde letras a bonos u obligaciones, con acceso tanto a los mercados de deuda pública como de deuda privada.
Podrás invertir en las subastas de bonos nacionales, así como acudir mercado secundario, y todo ello con un proceso de compra fácil e intuitivo.
Si estás pensando en invertir en bonos o en acciones, lo primero que tienes que tener en cuanto es tu perfil de inversor. Los bonos son un producto a largo plazo que ofrece seguridad y al mismo tiempo una rentabilidad fijada que suele ser ajustada. Por su parte, las acciones ofrecen mayor potencial de revalorización, pero también pueden ofrecer rentabilidades negativas.
Por tanto, dependiendo de tu aversión al riesgo o no, un producto puede ser más adecuado que el otro. También existe la posibilidad de que destines una parte de tu cartera a renta fija y la otra parte a renta variable. Así podrás diversificar tu cartera en una inversión más segura y otra con mayor potencial de revalorización.
Actualmente la rentabilidad de los bonos y obligaciones del Estado llega casi al 4% en determinados plazos. Se trata de un rendimiento que sigue siendo menor que la inflación pero que puede resultar atractivo para los inversores conservadores que buscan retornos con bajo riesgo.
A pesar de considerarse inversiones relativamente seguras, invertir en bonos del Estado implica una serie de riesgos de los que debemos estar pendientes, como los cambios de la tasa de interés, la inflación, el crédito, la liquidez y las fluctuaciones del mercado. Por eso, diversificar, tener claros nuestros objetivos y nuestro perfil de tolerancia al riesgo son muy importantes al invertir en bonos estatales, y es aconsejable buscar asesoramiento financiero si tenemos dudas.