Descubre productos pensados para diversificar tu cartera con altas rentabilidades a través de empresas no cotizadas
Descubre una nueva forma de diversificar tu cartera a través de capital privado desde 10.000 €:
Ejemplo de una inversión en capital privado de 10 años.
Eliges la cantidad total que deseas invertir en el fondo. Este es tu "capital comprometido". No tienes que desembolsar todo el dinero el primer día, sino que lo irás aportando a lo largo de los próximos años.
El fondo te solicitará tu capital comprometido de forma gradual, durante 5 años aproximadamente, a medida que el equipo gestor encuentra oportunidades de inversión y compra las compañías que formarán la cartera.
A medida que las empresas maduran y se venden con éxito, el fondo te distribuye los beneficios. Recibirás de vuelta tu capital invertido más las ganancias generadas a lo largo de la vida del fondo.
Participa en la creación de valor de empresas privadas en distintas etapas de madurez, capturando retornos que históricamente superan a los mercados cotizados.
Invierte en activos no cotizados con alto potencial, de la mano de gestores especialistas en identificar y potenciar a los líderes del mañana.
El MOIC es una de las métricas más importantes en capital privado y hace alusión a las siglas de Multiple on Invested Capital, que se traduce como múltiplo sobre el capital desembolsado. De forma sencilla, permite al inversor saber cuántas veces se estima que se multiplique el dinero desembolsado en un fondo, eso sí, sin tener en cuenta el tiempo que tarda en generarse el rendimiento.
Si inviertes 100.000 € en un fondo:
Un MOIC de 1,0x significa que recuperarás exactamente tu inversión inicial (100.000 €).
Un MOIC de 2,5x significa que obtendrás 2,5 veces tu inversión; es decir, 250.000 €: tu inversión original (100.000 €) más una ganancia de 150.000 €.
Es importante aclarar que los MOIC son objetivos de rentabilidad esperados y estimaciones. No ofrecen una garantía de que el fondo vaya a conseguir ese resultado.
El private equity (capital privado, en su traducción literal del inglés) invierte en el capital (equity) de compañías no cotizadas (privadas).
En España se utiliza el término de capital riesgo para referirse a este tipo de inversiones.
Lo más característico del capital riesgo es que los activos subyacentes no son activos líquidos y por tanto los fondos que invierten en estos activos tampoco lo son.
Cuando un partícipe desea invertir dinero en un fondo de este tipo realiza un compromiso de inversión.
Una vez comprometido el capital y admitido como partícipe del fondo, el partícipe se obliga a desembolsar en el calendario determinado por la gestora una cantidad total máxima equivalente al compromiso realizado.
El abanico de fondos de capital privado es muy amplio y diverso.
En cuanto a los fondos que invierten en el capital de compañías (private equity o capital privado), lo habitual es clasificarlos en función del grado de madurez de las compañías en cartera. Así, nos encontramos con fondos de buyouts (compañías maduras), growth y venture capital (start-ups).
Además de fondos de capital privado (private equity) existen otro fondos que invierten en otro tipo de activos: deuda senior, direct lending, mezzanine, activos reales, infraestructuras, etc.
Adicionalmente existen fondos de fondos. Los fondos de fondos seleccionan un abanico diversificado de fondos directos para añadir diversificación al portfolio.
El gestor de capital privado compra buenos negocios cuyos fundamentales se puedan mejorar (optimización financiera/comercial/sinergias, etc) con el objetivo de venderlos en unos años con una notable plusvalía. Ese gestor cuenta con un mandato de inversión a largo plazo (7-10 años), lo que le otorga una ventaja competitiva enorme. Sabe que no se verá obligado a malvender activos en el peor momento y puede, por tanto, gestionar el negocio para optimizar la venta en tiempo y forma.
El hecho de que la inversión este comprometida a plazo largo y el negocio no esté optimizado permiten descorrelación con los mercados.
La rentabilidad histórica media de este tipo de fondos ha sido superior al de la renta variable aunque con bastante dispersión entre los distintos cuartiles.
Existe además la posibilidad de beneficiarse de una fiscalidad eficiente si se cumplen con los requisitos previstos en la ley.
Este producto es adecuado para inversores profesionales y para inversores minoristas que tengan conocimientos adecuados y reúnan las siguientes condiciones:
Más allá de la regulación, el folleto de cada producto define finalmente el tipo de inversor e importe mínimo de inversión para ese producto concreto en cuestión.
La curva J describe la forma que adopta típicamente el valor liquidativo de un fondo de capital privado y refleja la tendencia histórica de estos fondos a dar resultados negativos en los primeros años de una inversión debido a que:
La creación de valor en un negocio no es inmediata. Los fundamentales del negocio irán mejorando progresivamente (cambios gestión, buy & build, inversiones, sinergias, expansión,etc...) Las comisiones y los costes de adquisición de las compañías son desde el origen.
Por tanto, es importante conocer que, durante los primeros años de vida, antes de mostrar rendimientos positivos en los últimos años de vida del vehículo, lo habitual es que el valor liquidativo de un fondo de capital privado sea negativo.
Los fondos de capital privado tienen habitualmente dos tipos de comisiones:
Comisiones de gestión anuales – la base de cálculo de esta comisión suele ser distinta durante el periodo de inversión y el resto de vida del fondo.
Comisión de éxito – es una comisión totalmente variable donde el partícipe comparte plusvalías con el gestor del fondo. Esta comisión solo se devenga si el partícipe obtiene una rentabilidad anual neta superior al retorno preferente (hurdle rate). En caso contrario, el gestor no cobra comisión de éxito.
La estructura de comisiones de los fondos de capital privado permite una gran alineación de intereses entre los gestores del fondo y los partícipes dado que el objetivo prioritario de los gestores es que el partícipe supere el retorno preferente y obtenga las mayores plusvalías posible. Solo en ese caso cobrarían la comisión de éxito.
La mayoría de los fondos de capital privado realizan comunicaciones trimestrales a sus partícipes. Entre esta comunicación debería facilitarse el estado de posición del cliente y una descripción lo más completa posible de la evolución de los activos subyacentes.
Como norma general no existe un mercado suficientemente líquido para comprar y vender participaciones de fondos de capital privado. Por tanto, dicha transacción solo sería posible si se encuentra un comprador que desee subrogarse en la posición del partícipe.
Aunque en los últimos años estas operaciones (ventas de participaciones de fondos en secundario) se han podido realizar con descuentos poco significativos respecto al valor de mercado, no recomendamos invertir en fondos de capital privado con un horizonte temporal inferior a la duración total del fondo.
Es importante recordar que no existe un mercado líquido, organizado y abierto para la transmisión de las participaciones del fondo, que se regirá por lo dispuesto en sus Estatutos o Reglamento de Gestión, por lo que los accionistas o partícipes podrán tener dificultades a la hora de transmitir sus acciones o participaciones o a no alcanzar su expectativa de precio.
Los fondos de capital privado son inversiones a largo plazo.
La duración total de estos fondos suele ser de 8-10 años (fondos directos) y 10-12 (fondos de fondos). Puede consultar en el folleto y reglamento de cada fondo la duración específica del fondo en que usted esté interesado.
Durante los primeros 4/5 años el participe irá desembolsando de forma escalonada el capital comprometido. Igualmente, irá recibiendo devoluciones de capital de forma escalonada a medida que los activos subyacentes del fondo sean vendidos. No obstante, las últimas devoluciones de capital pueden recibirse en un plazo equivalente a la duración total máxima del fondo.
Antes de suscribir un FCR o una SCR usted deberá leer atentamente todos los aspectos en su folleto informativo y reglamento de gestión o Estatutos Sociales.
Con carácter general la inversión en capital privado lleva asociado un riesgo de inversión. No está garantizada ni la obtención de las rentabilidades objetivo ni la devolución de la inversión inicial de sus partícipes u accionistas. La rentabilidad alcanzada en inversiones anteriores no es necesariamente indicativa de los futuros resultados del fondo.
En caso de que un partícipe del fondo no cumpla con la obligación de desembolsar cantidades requeridas en las solicitudes de desembolso, el partícipe en cuestión podrá verse expuesto a las acciones de cualquier tipo previstas en la documentación del SCR o FCR pudiendo llegar a perder la totalidad de lo desembolsado hasta ese momento.
Antes de suscribir un FCR o una SCR, es importante leer atentamente todos los aspectos en el folleto informativo y reglamento de gestión o Estatutos Sociales.
Riesgo de liquidez: posibilidad de que el inversor no pueda convertir en efectivo el instrumento financiero adquirido antes de su liquidación por parte de la Gestora. Asimismo, aun en el caso de poder venderlo en el mercado secundario, podría verse obligado a aceptar un precio inferior al esperado. Este riesgo se ve incrementado por la inexistencia de un mercado de negociación que permita deshacer la posición de forma rápida o sencilla.
Riesgo de tipo de interés: posibilidad de obtener una minusvalía o menor rentabilidad ante un incremento de los tipos de interés en el periodo de la inversión y, viceversa, descensos en los tipos podrán reportar rentabilidades superiores a las inicialmente previstas.
Riesgo de subyacente: en función de la naturaleza del subyacente al que está referenciado el instrumento financiero, se incurrirá en posibles pérdidas por el riesgo de mercado, volatilidad, etc. del mismo.
Riesgo de crédito o insolvencia: posibilidad de que el emisor de un valor no pueda hacer frente a sus pagos, o de que se produzca su quiebra/insolvencia.
Riesgo operacional (sucesos): posibilidad de cometer errores al transmitir instrucciones de compra o venta a las entidades financieras. Adicionalmente, puede haber ajustes debido a sucesos tales como interrupción de mercados, decisiones del emisor, cambios en las leyes impositivas, etc.
Riesgo legal/país: posibilidad de que los acontecimientos políticos, económicos y sociales del país (por ejemplo, países emergentes) afecte a las inversiones que en él se mantienen.
Riesgo de apalancamiento: riesgo derivado del efecto multiplicativo tanto en plusvalías como en minusvalías. El riesgo de apalancamiento puede provocar un riesgo elevado de que se produzcan pérdidas rápidamente.
Riesgo de capital: posibilidad de pérdida parcial o total del capital inicial invertido. Adicionalmente, posibilidad de perder parte del capital invertido si se vende el producto antes de la fecha de amortización.
Riesgo legal: Riesgo a cambios en la regulación de este tipo de vehículos de inversión.
RENTA 4 PRIVATE EQUITY SELECCION I, F.C.R.
Entidad gestora: RENTA 4 GESTORA, S.G.I.I.C., S.A. Entidad depositaria: Renta 4 Banco, S.A. Con número de registro en la CNMV 579.
Puede consultar los folletos informativos de nuestros fondos de inversión y los documentos con los datos fundamentales para el inversor en cualquiera de nuestras oficinas, en nuestra web o en los registros de la CNMV (www.cnmv.es).