A la hora de contratar un plan de pensiones, debes de tener en cuenta las ventajas fiscales durante los años que realices aportaciones y la fiscalidad a la hora de realizar su rescate.
Uno de los principales beneficios de aportar capital a un plan de pensiones es la reducción que tiene lugar en la base imponible del IRPF por lo que pagaremos menos impuestos en nuestra declaración de la renta. Ahora bien, la cantidad a desgravar está limitada a un máximo de 1.500 euros por contribuyente.
¿Esto qué significa a efectos prácticos? Que, por ejemplo, si declaras 30.000€ anuales y has realizado aportaciones a tu plan de pensiones por un valor de 1.500€, tributarás 28.500€.
Como excepción, en el caso de que tu cónyuge tenga unos ingresos inferiores a 8.000 euros, podrás aportar a su plan y desgravarte un máximo de 2.500 euros adicionales.
Asimismo, las personas con discapacidad física igual o superior al 65% o psíquica igual o superior al 33% podrán aportar a su plan de pensiones un máximo de 24.250€ y sus familiares directos podrán aportar a sus planes un máximo de 10.000€ adicionales.
En el momento en el que vayamos a realizar el rescate de nuestro plan de pensiones, los impuestos a pagar variarán en función de la forma en la que retiremos nuestros ahorros. Existen tres formas diferentes de rescate.
En el momento en el que quieras disponer de tu dinero, debes saber que el patrimonio de tu plan de pensiones tendrá que tributar. Esto significa que en el momento que recuperes tu dinero debes de hacer frente a unas retenciones de IRPF. Dependiendo de la cantidad rescatada, la retención podrá ser mayor o menor. Los tramos del IRPF son los siguientes:
A la hora de rescatar nuestro plan de pensiones siempre hemos de tener presente cómo la fiscalidad y los tramos de IRPF afectan a nuestra inversión. Por eso, es recomendable pararse a pensar qué tipo de rescate tendrá menor impacto fiscal para nosotros. Por ejemplo, si rescatamos nuestro plan de pensiones en un único pago, obtendremos todo nuestro capital de golpe, pero tendremos que hacer frente a un tramo de IRPF mayor que si lo rescatamos en forma de renta. La mejor forma de evitar un mayor impacto fiscal a la hora de recuperar nuestro plan de pensiones es hacerlo en forma de renta. Sin embargo, esta forma de recuperar tu inversión tiene la desventaja de que no vas a recuperar tu patrimonio hasta pasado un tiempo.
Así pues, cada tipo de rescate de plan de pensiones tiene su parte positiva y negativa, por lo que la decisión final tiene que estar condicionada por tu situación y objetivos.