Los planes de pensiones nos permiten ahorrar a lo largo de nuestra vida laboral para poder mantener nuestro nivel de vida tras la jubilación.
Los planes de pensiones o EPSV en el País Vasco, son productos de ahorro a largo plazo diseñados para cubrir determinadas contingencias, principalmente la jubilación. Con una aportación periódica durante la etapa laboral a un plan de pensiones conseguiremos un complemento a la pensión pública que nos permitirá mantener nuestro nivel de vida.
Además, los planes de pensiones nos aportan ventajas fiscales, ya que todas las aportaciones que realicemos anualmente hasta 1.500€ (5.000€ en el caso de las EPSV) se deducirán de la base imponible del IRPF.
Un plan de pensiones es un producto que ayuda al participe (el inversor) a ahorrar y rentabilizar el ahorro de cara a la jubilación.
A través de aportaciones periódicas o puntuales que se hagan, el plan del partícipe será gestionado por un equipo de expertos que intentarán obtener la mayor rentabilidad posible.
Según la política de inversión, el plan de pensiones invertirá en activos más conservadores, como renta fija, o más arriesgados, como renta variable.
Podemos realizar una aportación máxima de hasta 1.500 € anuales, sin existir una aportación mínima. Estas aportaciones reducirán la base imponible en la declaración de la renta.
Las aportaciones a planes de pensiones individuales están limitadas a un máximo de 1.500 euros de forma anual. Este máximo se aplica de forma conjunta. Es decir, si tienes varios planes, la suma de las aportaciones que realices a todos ellos no deberá exceder los 1.500 euros.
Si por algún motivo la suma de todas las aportaciones supera el límite establecido, podrás ser sancionado con hasta un 50 por ciento de la cantidad aportada de más. Para evitar la penalización, deberás retirar el excedente antes del 30 de junio del año siguiente solicitando a la gestora del plan la devolución del importe correspondiente.
En el caso de las personas con minusvalía física (igual o superior al 65%) o psíquica (igual o superior al 33%), el límite máximo anual a aportar asciende a 24.450 euros. También las personas cuyo cónyuge tenga unos rendimientos netos de trabajo inferiores a 8.000 euros anuales, podrán aportar al plan del cónyuge un máximo de 1.000 euros anuales.
Fiscalidad y límites de aportación de los planes de pensiones
En el momento en el que vayamos a realizar el rescate de nuestro plan de pensiones, los impuestos a pagar variarán en función de la forma en la que retiremos nuestros ahorros. Existen tres formas diferentes de rescate.
Podemos diferenciar dos tipos diferentes de categorías de planes de pensiones:
Planes de pensiones según activo financiero
Dependiendo de la filosofía de inversión debajo del fondo de pensiones y el tipo de productos en los que invierte, podemos distinguir los siguientes tipos de planes de pensiones:
Además de la categorización de planes según los activos financieros en los que invierte, podemos dividirlos según su promotor:
Los planes de pensiones son un producto de ahorro a largo plazo pensado para complementar la pensión pública. Cuando contratas un plan de pensiones, todas las aportaciones que hagas se invertirán en un fondo de pensiones.
Los fondos de pensiones son los instrumentos financieros a través de los que canalizamos las aportaciones realizadas a los planes. Son el vehículo encargado de invertir el dinero aportado en el plan.
Aunque los fondos de Inversión y los planes de pensiones son vehículos de inversión relativamente parecidos, existen importantes diferencias.
Descubre todos los beneficios de contratar un plan de pensiones para tu futuro.
Todas las aportaciones que realices al plan podrás desgravarlas de la base imponible del IRPF, lo que supone un ahorro de impuestos de forma anual.
Tú decides cuándo y qué cantidad quieres aportar al plan, si bien es cierto que las aportaciones periódicas son la mejor forma de hacer crecer tu patrimonio y frenar la volatilidad.
Tu dinero estará en manos de profesionales que llevarán a cabo una estrategia de inversión bien definida para hacer crecer tu patrimonio.
Podrás traspasar el patrimonio que vayas acumulando (derechos) si quieres cambiar de estrategia o si no estás contento con el rendimiento del fondo, adaptando tu estrategia al momento de mercado y a tus necesidades.
Al ser un producto ilíquido, te asegurarás de mantener tu ahorro y fomentar el interés compuesto.
Como todas las inversiones, los planes de pensiones también llevan asociados una serie de riesgos:
A la hora de elegir el plan de pensiones más adecuado para ti tendrás que tener en cuenta variables como tu edad, tus objetivos y tu perfil de inversión. Te recomendamos que analices junto con un especialista todos estos factores y que, con su asesoramiento, escojas tu plan de pensiones.
En muchas ocasiones, nos fijamos en el histórico de rentabilidad del plan a la hora de elegirlo. Tienes que tener claro que el comportamiento de un plan en el pasado no significa que vaya a ser en el futuro. El comportamiento pasado de un plan nos puede servir para determinar la calidad de la gestión del mismo pero nunca para predecir sus rentabilidades.
Sí, podrás traspasar tu plan desde otra entidad a Renta 4. Si quieres comenzar el trámite, podrás hacerlo tanto desde la web como poniéndote en contacto con tu asesor personal.
Es un instrumento financiero de ahorro, dentro de la Previsión Social Complementaria, cuyo objetivo es suplementar la pensión pública. Los Planes de Pensiones de Empleo Simplificados son un ahorro privado donde las aportaciones que haga cada partícipe y los rendimientos de estas están a nombre del propio partícipe. Son un complemento a las cotizaciones obligatorias, no son una alternativa al RETA o al Sistema de Previsión Personalizado.
Puedes contratar nuestros planes de pensiones en nuestra web, en cualquiera de nuestras oficinas repartidas por toda España o en el teléfono 900 92 44 54. Lo único que necesitas es abrir una cuenta en Renta 4.
Si un plan de pensiones te interesa y quieres saber qué tipo de comisiones tiene, solo tienes que dirigirte al documento de Datos Fundamentales del Partícipe. En él podrás consultar las comisiones del plan de pensiones que te interesen. Te recomendamos que, antes de contratar un plan, te informes de cuáles son sus características y sus comisiones.
Las aportaciones a tu plan de pensiones individual están limitadas a un máximo anual de 1.500 €.
La pensión pública por jubilación es un derecho por el que, llegado el momento de la jubilación, las personas que hayan cotizado durante un tiempo mínimo cumpliendo unos requisitos durante su vida laboral recibirán una renta mensual vitalicia. Hoy en día, un jubilado en España recibe cerca del 75% del salario que recibía como trabajador.
Los fondos o planes de pensiones surgen con el objetivo de completar la pensión pública y poder seguir manteniendo el nivel de vida que teníamos durante nuestra etapa laboral. Existen dos tipos: planes de pensiones de empresa y planes de pensiones individuales. Los planes de pensiones de empresa son promovidos por una empresa o administración pública en beneficio de sus trabajadores, y tienen la categoría de beneficio social. Los planes de pensiones individuales son contratados voluntariamente por el partícipe con una entidad financiera.
El plan de pensiones es un producto de ahorro destinado a complementar nuestra pensión pública. El dinero que depositamos en un plan de pensiones se invierte en un fondo de pensiones para realizar su estrategia de inversión.
Existen fondos de pensiones con políticas de inversión distintas que se adaptan a los distintos perfiles de inversor. Un fondo de pensiones está administrado por una entidad gestora y sus títulos son custodiados por una entidad depositaria independiente. Además, son supervisados por una Comisión de Control y del Defensor del Partícipe y de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.
Aunque un plan de jubilación y un plan de pensiones tienen el objetivo de complementar la pensión pública que recibiremos cuando nos jubilemos, ambos productos son diferentes.
Un plan de jubilación es un seguro mientras que un plan de pensiones es un producto financiero. Por ello, la rentabilidad de un plan de jubilación no es tan alta como puede ser la de un plan de pensiones, aunque los planes conllevan un mayor riesgo. Al contrario que los planes de pensiones, un plan de jubilación puede rescatarse en cualquier momento, aunque no tienen las ventajas fiscales de las que gozan los planes de pensiones por lo que no podrás deducirte las aportaciones que realices en tu declaración de la renta.
Tanto los planes de pensiones como las EPSV (Entidades de Previsión Social Voluntaria) tienen como objetivo cumplimentar nuestra pensión pública cuando nos jubilemos. La principal diferencia es que las EPSV operan únicamente en el País Vasco.
La pensión pública por jubilación es un derecho por el que, llegado el momento de la jubilación, las personas que hayan cotizado durante un tiempo mínimo cumpliendo unos requisitos durante su vida laboral recibirán una renta mensual vitalicia. Hoy en día, un jubilado en España recibe cerca del 75% del salario que recibía como trabajador.
Los fondos o planes de pensiones surgen con el objetivo de completar la pensión pública y poder seguir manteniendo el nivel de vida que teníamos durante nuestra etapa laboral. Existen dos tipos: planes de pensiones de empresa y planes de pensiones individuales. Los planes de pensiones de empresa son promovidos por una empresa o administración pública en beneficio de sus trabajadores, y tienen la categoría de beneficio social. Los planes de pensiones individuales son contratados voluntariamente por el partícipe con una entidad financiera.
Los casos de desempleo de larga duración y enfermedad grave son considerados supuestos excepcionales de liquidez, que permiten disponer de tu fondo de pensiones de manera anticipada.
A partir del 1 de enero del 2015, existe un nuevo supuesto de liquidez, por el que se puede rescatar el dinero del plan de pensiones sin necesidad de justificarlo, una vez hayan transcurrido diez años desde la primera aportación.
Podrás rescatar tu plan de pensiones y disponer de él en caso de jubilación, incapacidad laboral, muerte del partícipe o beneficiario, dependencia severa o gran dependencia.
Si durante los años que hemos trabajado y realizado aportaciones a nuestro plan de pensiones hemos reducido nuestra base imponible del IRPF, cuando lo vayamos a rescatar, el dinero que obtengamos de su rescate tributará en IRPF como rendimiento del trabajo.
En función de cómo recuperemos nuestro dinero, pagaremos más o menos impuestos. Por ello, es muy importante que consultes con un especialista en inversión la forma de rescate que tenga el mínimo impacto fiscal y tengas que pagar lo menos posible a Hacienda.
Sí, podrás traspasar tu plan desde otra entidad a Renta 4. Si quieres comenzar el trámite, podrás hacerlo tanto desde la web como poniéndote en contacto con tu asesor personal.
De acuerdo con la legislación vigente, el traspaso de la inversión de un plan de pensiones a otro se debe realizar en un máximo de cinco días hábiles desde que la entidad recibe la notificación de traspaso.
Además de no sufrir ningún tipo de retención fiscal, otra de las ventajas que ofrece el traspaso de plan de pensiones es que no tiene ningún tipo de coste para el inversor. Da igual que sea un traspaso entre planes de la misma entidad o un traspaso entre planes de diferentes entidades, a tu patrimonio no se le imputará ningún tipo de coste.