
Nuestro valor del pasado lunes, MicroStrategy, ha subido un 3,9% en la semana, una revalorización semanal que, sin duda, está conectada con el buen comportamiento del bitcoin, que rebotó en las inmediaciones de los 80.000 dólares y desde ese nivel ha subido hasta los 91.500 dólares a los que ha llegado en algunos momentos de este fin de semana.
Esa subida se enmarca en un rebote generalizado de las tecnológicas, reflejada en el avance semanal del 4,9% del índice tecnológico por excelencia, el Nasdaq. Pero no todos los valores tecnológicos han podido sumarse a esa remontada, o al menos no todos por igual. SoftBank es uno de esos valores que se ha quedado rezagado.
El conglomerado inversor japonés, creado por Masayoshi Son en 1981, que ha evolucionado desde su negocio inicial de distribución de software hasta su actual posicionamiento como una de las corporaciones inversoras más importantes y vanguardistas en el ámbito de la tecnología, ha bajado un 4,6% esta última semana en la bolsa de Tokio, que es su principal mercado, y acumula un descenso del 38,4% en el último mes, lo cual no le impide revalorizarse un 86% desde el uno de enero, incluso después de esa fuerte caída.
Tal y como se puede apreciar en el gráfico adjunto, SoftBank marcó su máximo histórico de todos los tiempos a fines de octubre, concretamente el pasado 29 de octubre, cuando su cotización alcanzó los 180 dólares por acción. A partir de ahí ha caído bruscamente, hasta cerrar el pasado viernes en 107,4 dólares por acción.
Esa caída se inicia a partir de la decisión de SoftBank de vender los casi 6.000 millones de dólares que tenía en acciones de Nvidia para financiar la compra de una importante posición en Open AI, la compañía que ha creado el archifamoso Chat GPT. Los inversores no parecen haber valorado bien esa decisión de SoftBank, ya que Open AI es vista como el paradigma más claro de la posible burbuja de la inteligencia artificial (IA).
Open AI ha sido valorada, en la reciente colocación previa a su salida a bolsa, en 500.000 millones de dólares, pero lo cierto es que la compañía fundada por el controvertido Sam Altman todavía quema muchísimo efectivo y está muy lejos de conseguir unos ingresos que justifiquen mínimamente su estratosférica valoración. Las estimaciones más generalizadas apuntan a unos ingresos de 12.000 millones de ventas este año 2025. Eso unido a los elevados gastos que tendrá que asumir para escalar su negocio hace que muchos desconfíen de su capacidad para generar beneficios en el futuro que puedan justificar una valoración tan alta.
El propio Sam Altman ha reconocido que la valoración de Chat GPT podría estar “desmesuradamente alta” y que mucha gente podría perder mucho dinero con la IA. Tampoco ayuda el hecho de que los seguros de impago de la deuda de Open AI hayan subido por encima de los 300 puntos.
No es la primera vez que SoftBank sufre caídas importantes en su cotización y, hasta el momento, siempre ha conseguido remontar y dar muchas alegrías a los inversores que han permanecido en su capital a largo plazo. Esperemos que esta vez también suceda lo mismo, pero, como decíamos el pasado lunes en referencia a MicroStrategy, solo deben plantearse invertir en SoftBank los ahorradores con muy alta tolerancia al riesgo y que tengan un horizonte de muy largo plazo.
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