
El dólar, al que dedicábamos nuestra sección el pasado lunes, se ha deslizado un ligerísimo 0,3% frente al euro la semana pasada, lo que ha servido a la legión de "dólar bajistas", que pueblan los mercados, para volver a insistir en la, según ellos, inevitable y estructural tendencia bajista del dólar.
La realidad, sin embargo, es que, de momento, el dólar se mantiene en 1,1813 dólares por euro, un nivel muy parecido al que tenía a principios de año y parecido también al que tenía a finales de junio del pasado año, lo que confirma que el dólar se mantiene de momento dentro de esa banda de fluctuación con el euro entre 1,05 y 1,20 dólares por euro, por la que apostábamos la semana pasada.
Y lo que confirma también esa estabilidad relativa de las divisas, a la que también aludíamos en nuestro comentario del pasado lunes, conectándola con la estabilidad que está mostrando el principal índice bursátil global, el S&P norteamericano, que desde el uno de enero sube un casi simbólico 0,5% tras unos meses de noviembre y diciembre en los que sus movimientos fueron de una décima arriba y una décima abajo, respectivamente.
Esa estabilidad en el índice nace precisamente, como también comentábamos, de la dinámica continua de desplazamiento de unos valores a otros y de unos sectores a otros, una dinámica que a nuestro juicio es la mejor garantía de la continuidad del ciclo alcista de las bolsas a medio plazo.
Y ningún valor mejor para observar esa dinámica que Nvidia, el "poster child" de la IA, que, con sus chips de altísimo valor, simboliza mejor que ninguna otra la revolución de la inteligencia artificial generativa. Entre mediados de 2022 y el 29 de octubre de 2025, fecha en la que Nvidia alcanzó su máximo histórico de todos los tiempos en 212,19 dólares por acción, la cotización de Nvidia se multiplicó por más de diecisiete veces, lo que la convirtió en la compañía más valiosa del mundo, una posición que mantiene en la actualidad.
Pues bien, tal y como se ve en el gráfico adjunto, Nvidia ha entrado en una fase de consolidación lateral tras recortar desde su máximo histórico. A cierre del pasado viernes, en 177,2 dólares por acción, tras caer un 4,2% en la sesión, Nvidia había perdido un 16,5% desde su récord histórico del 29 de octubre.
Pese a haber dado unas magníficas cifras en el cuarto trimestre y pese a la muy optimista visión de su fundador Jensen Huang respecto a la IA y respecto a las ventas y beneficios futuros del Nvidia, la cotización bajó, “after hours”, un 5%. El conocido inversor Michael Burry ha dicho, además, que le inquietan los 95 mil millones de dólares de compromisos de compra de Nvidia, un compromiso que le recuerda a los que en su día tomó Cisco, cuando cotizaba en máximos históricos en plena burbuja "puntocom".
Hemos dedicado muchos Gráficos semanales a Nvidia, entre otros el del 26 de febrero de 2024 bajo el título “Nvidia una acción que mueve toda la Bolsa” o el de 13 de octubre de 2025 bajo el título “Nvidia y las burbujas buenas”, tomándola siempre como referente e indicador adelantado de la evolución del mercado de las tecnológicas, y de la Bolsa en su conjunto.
Tal vez, de nuevo, Nvidia se esté adelantando una vez más, con su movimiento de consolidación lateral, al resto del mercado, y esté anticipándonos una cierta consolidación del S&P tras las impresionantes subidas de los tres últimos años.
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