Opinión 04 marzo 2024

El gráfico semanal: El Nasdaq, el Nikkei y la larga digestión de las burbujas



Las últimas semanas hemos venido presentando gráficos de compañías cuyos resultados habían sido valorados de forma distinta, podríamos decir que de forma casi opuesta, por los inversores. Así, por ejemplo, la semana pasada contraponíamos el desplome de Palo Alto y la fuerte subida de Nvidia, tras presentar sus cifras trimestrales, y la semana anterior, el contraste era entre la subida de Coinbase y el descenso de Cisco, por la diferente valoración que las Bolsas hicieron de los mensajes dados por ambas tecnológicas. 

Hoy, sin embargo, presentamos dos índices que han evolucionado de forma muy similar estos seis últimos meses, el índice tecnológico Nasdaq 100 y el selectivo japonés Nikkei. Ambos índices han subido con fuerza el último año y ambos cerraron el pasado viernes en sus niveles máximos históricos de todos los tiempos, el Nasdaq 100 en 18.302,91 puntos y el Nikkei en 39.910,82 puntos. 

El Nasdaq 100 ha subido un 53,3% desde hace un año y un 8,78% desde el uno de enero, mientras que el Nikkei ha subido un 45% en un año y desde el uno de enero acumula una subida del 19,26%. 

Pero si miramos un poco más atrás en el tiempo sí que hay una diferencia notable entre ambos índices. El Nikkei ha tardado 34 años en recuperar los máximos que había alcanzado en diciembre de 1989. El Nasdaq, sin embargo, tardó "sólo" 15 años en recuperar los niveles de la burbuja "puntocom", ya que alcanzó los niveles de fines de 1999 en abril de 2015. Es mucho tiempo, pero menos de la mitad de lo que le ha costado al Nikkei. 

Recordemos que al calor de la irrupción de internet y de las llamadas empresas "puntocom", el Nasdaq 100 marcó máximos en torno a 4.400 puntos a fines de 1999, y luego se desplomó hasta caer por debajo de los 1.000 puntos en verano de 2002. Ciertamente le costó un largo tiempo recuperar los máximos de 1999 pero a partir de 2015, una vez superada la larga resaca de la burbuja, el Nasdaq no ha parado de subir. Desde 2015 a hoy sólo ha tenido dos breves paréntesis de descanso en las subidas, el de marzo de 2020 por la pandemia, y el del año 2022, por la subida de tipos de interés iniciada por la Fed. Los datos indican que desde 2015 el Nasdaq 100 ha multiplicado por cuatro en menos de diez años, desde 4.400 puntos a los 18.320 puntos de cierre del pasado viernes. 

No sabemos lo que hará el Nikkei después de haber tardado 34 años en volver a máximos, pero no apostaríamos a que multiplique por cuatro en los próximos diez años, como ha hecho el Nasdaq 100 desde abril de 2015. A pesar de que el Banco de Japón no ha subido los tipos de interés, la realidad es que a diferencia de 1989, cuando las exportaciones japonesas de automóviles y electrónica de consumo eran imbatibles, hoy Japón debe compartir esas exportaciones con Corea del Sur y Taiwán y ha desaparecido la sensación de euforia que reinaba en 1989. 

Tampoco es fácil pensar, por muy convencidos de la tecnología que seamos, y lo somos, que el Nasdaq 100 pueda proseguir su carrera alcista sin límite y, desde luego una subida del 300% en menos de diez años, podría tener, tal vez, una digestión larga, aunque esperemos que no tan larga como la que ha debido sufrir el Nikkei.


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