
En las últimas semanas nos hemos venido refiriendo en nuestra sección a una serie de grandes compañías tecnológicas que, sucesivamente, han experimentado, por diversas razones, saltos de valor al alza muy llamativos, contagiando a otras compañías de su sector. Cisco, Intel, IBM, Dell o Snowflake son algunos de los nombres que han desfilado por nuestra sección semanal los últimos lunes.
Esta semana tenemos que referirnos al caso contrario, porque el pasado jueves Broadcom publicó sus resultados del primer trimestre de 2026 y su guía de negocios (guidance) para los próximos trimestres, y no convenció al mercado. El jueves Broadcom cayó un 15% tras publicar sus cifras y el viernes casi otro 8%. Su multiplicador de beneficios (PER), después de la caída de la semana pasada, es extremadamente alto, de 64 veces beneficios, y eso explica la exigencia del mercado.
Sin llegar al nivel de Nvidia, Broadcom capitaliza aproximadamente 1,8 trillones (millones de millones) de dólares, lo que la convierte en una de las compañías más valiosas del mundo, gracias a su fuerte posición en el sector de semiconductores y de infraestructura de inteligencia artificial.
Broadcom arrastró a la baja el viernes a otras grandes tecnológicas, provocando un pequeño terremoto en el sector. Basta decir que el índice de semiconductores SOX llegó a caer más de un 10%, en su peor sesión desde 2020, y que Micron bajó un 13,2%, Intel un 11,3%, Advanced Micro Devices (AMD) un 10,9%, Oracle un 9,6%, y Taiwan Semiconductor un 6,7%.
Incluso Marvell, que había subido un 32% el martes tras afirmar el fundador de Nvidia, Jensen Huang, que Marvell debía valer en bolsa más de un trillón de dólares (ahora capitaliza menos de la cuarta parte, es decir, menos de 250 mil millones de dólares). Tal y como se ve en el gráfico adjunto, Marvell (en rojo) cayó un 16,7% en la sesión del viernes, aunque en el conjunto de la semana ha conseguido subir un 28,5% y en lo que va de año acumula un alza del 210%.
El problema de Marvell es que cotiza con un multiplicador (PER) de más de 90 veces beneficios, lo que hace que su crecimiento de beneficios deba ser muy alto si quiere subir. Por ello, aunque Huang afirmase en la conferencia Computex, celebrada en Taipéi bajo el lema “All together”, que Marvell será la próxima empresa en valer un billón de dólares, dada su posición en conectividad y en redes, tal vez haya que esperar un poco para que el pronóstico de Huang se cumpla.
La pregunta que nos dejan Broadcom y Marvell es si estamos solo ante una corrección pasajera y saludable que sirva para corregir excesos o si, por el contrario, el viernes se inició una corrección muy seria que podría poner fin al ciclo alcista de las grandes tecnológicas.
Nos inclinamos a pensar que se trata de una corrección que no pone fin al ciclón alcista de largo plazo, pero todo indica que esa corrección no ha terminado el pasado viernes.Departamento de Contenidos y Mercados de Renta 4
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