Opinión 28 noviembre 2025

De Nokia a Nvidia. ¿Se repetirá la historia?



En los inicios de la utilización masiva de la telefonía móvil en los años 90, Nokia alcanzó una posición de liderazgo indiscutible como fabricante de teléfonos móviles. Llegó a tener en los primeros años de este siglo una cuota de mercado global del 40%. Nokia era la marca más reconocida, con el catálogo más amplio y con la mejor distribución del mundo. Su posición parecía imbatible.

En el año 2007, Apple lanzó el iPhone, un teléfono inteligente, táctil y con posibilidad de utilizar numerosas aplicaciones (apps). Un año más tarde apareció Android de Google con multitud de apps, que fue adoptado por todos los fabricantes asiáticos. Como resultado, Nokia, que despreció la innovación de Apple, se quedó anticuada y acabó casi desapareciendo como fabricante de móviles.

Hoy Nvidia es la principal empresa proveedora de los chips necesarios para la inteligencia artificial (IA). En los últimos cinco años sus ventas se han multiplicado por 20 y su valoración por 14. Opera con unos márgenes de beneficio del 75%. Su valoración en bolsa ha superado los 4 billones de dólares (con doce ceros).

En los próximos dos años Estados Unidos tiene comprometidas inversiones en nuevos centros de datos (macrogranjas de ordenadores) por un importe superior a 500.000 millones de dólares. Aproximadamente el 60% de la inversión de un centro de datos corresponde a los semiconductores que se requieren. Las ratios de disponibilidad de centros de datos en Estados Unidos están en mínimos, siendo apenas del 1,6%. Adicionalmente, tres cuartas partes de los centros de datos actualmente en construcción tienen ya el alquiler comprometido. Como consecuencia, la demanda de semiconductores de Nvidia está garantizada en los próximos años.

En los últimos días, la cotización de Nvidia se ha visto penalizada por la incipiente amenaza de los chips de Google denominados TPU (Unidades de Procesamiento Tensorial). El anuncio de un contrato de Meta con Google para adquirir chips de Google por miles de millones para sus centros de datos a partir de 2027, por considerarlos más baratos y eficientes que los chips de Nvidia, indica que algo puede estar cambiando en el mercado de chips avanzados para la IA, hasta ahora dominado por Nvidia.

Google creó el TPU para resolver un problema interno ya en 2013. De acuerdo con sus propios cálculos, la demanda de computación para la IA, especialmente para las búsquedas por voz, iba a multiplicarse. Ello les exigiría prohibitivas inversiones en nuevos centros de datos. En ese momento Google dependía de los chips (GPU) estándares.

Los chips GPU (Unidades de Procesamiento Gráfico) tradicionales eran considerados demasiado lentos y caros. Por lo tanto, decidieron diseñar sus propios sistemas (ASIC – Circuito Integrado Específico de Aplicación) y sus propios chips específicos para la IA. Sin entrar en tecnicismos, los TPU consumen mucha menos energía que los GPU porque los datos fluyen entre unidades sin tener que volver a la memoria. El chip GPU mueve datos de ida y vuelta entre la memoria y las unidades de cálculo para cálculo realizado.

Google creó los TPU para resolver un problema interno, no para comercializarlo a terceros. Aunque los TPU tengan menor versatilidad que los chips GPU, consumen mucha menos energía y tienen un mejor rendimiento para tareas específicas, el uso de TPU reduce significativamente el coste de búsqueda por cada consulta a la IA en comparación con las GPU.

Aunque los TPU de Google sean eficientes y tengan un mayor rendimiento para determinadas tareas que los GPU de Nvidia, su adopción más amplia por el mercado tiene un serio problema. Google ha desarrollado su propio ecosistema para su uso interno, no pensando en una venta externa.

Así, la mayoría de las empresas utilizan dos o tres principales proveedores de la nube (cloud): AWS, Microsoft Azure y Google Cloud. Estas tres nubes utilizan GPUs de Nvidia. Para utilizar solo TPU de Google hay que utilizar exclusivamente la nube de Google.

Haciendo un símil, para utilizar un programa de ordenador de Apple, es necesario hacerlo en un ordenador de Apple, no se puede utilizar en un ordenador que utilice Windows de Microsoft.

Meta acaba de anunciar el alquiler de parte de la nube de Google con chips TPU y la compra de miles de millones de estos chips a partir de 2027 para sus propios centros de datos. No parece que este anuncio sea equivalente al anuncio de 2007 del primer iPhone. En cualquier caso, pone de manifiesto que el desarrollo tecnológico puede desbancar a un líder momentáneo si no reacciona a tiempo con nuevas innovaciones. Fuentes de Google estiman que podrían arrebatar a Nvidia hasta el 10% de sus ingresos. Aunque Nvidia no está en riesgo en absoluto, sus actuales márgenes del 75% parecen difícilmente sostenibles si la competencia aumenta.

Nokia ayudó al lanzamiento y popularización de la telefonía móvil, aunque luego perdió su liderazgo y prácticamente desapareció como fabricante de móviles. Sin embargo, el éxito y la evolución de la propia telefonía móvil gracias a los teléfonos inteligentes es indiscutible.

Con la IA sucede algo similar. No todas las empresas serán las ganadoras. Nvidia puede ser una de ellas, pero los propios desarrollos tecnológicos y la competencia, como la que representan los TPU de Google, hacen difícil que pueda mantener márgenes como los actuales. 


Artículo escrito por Jesús Sánchez-Quiñones, Consejero-Director General de Renta 4 Banco, en El Economista. 


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