Análisis de mercados
La semana ha estado marcada por un repunte de la tensión en los mercados, con un nivel de riesgo mayor del que sugieren unos índices que se mantienen en máximos históricos. Las bolsas globales han mostrado resiliencia, pero en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y volatilidad en el mercado del crudo. En este entorno, los acontecimientos en Venezuela mantienen el protagonismo, añadiendo presión sobre el frente energético justo antes del arranque de la temporada de resultados 4T25 en EE.UU., un factor que eleva la exigencia del mercado en las próximas semanas.
Esta semana el petróleo ha sido uno de los principales focos de atención. El Brent finaliza con ligeras ganancias (+4,2%), tras varias sesiones de fuerte volatilidad provocadas por el anuncio de un acuerdo mediante el cual Venezuela venderá crudo a EE.UU. a precios de mercado. Aunque el impacto del acuerdo es limitado en términos de volumen a escala global, introduce un nuevo elemento de incertidumbre sobre la oferta futura y perjudica especialmente a China, hasta ahora principal comprador del crudo venezolano. El mercado sigue descontando que cualquier recuperación significativa de la producción venezolana requerirá tiempo e inversiones elevadas.
Análisis macroeconómico
A nivel macro, en EE.UU., la atención ha girado en torno a los datos de empleo y actividad, que en conjunto apuntan a una moderación gradual pero todavía compatible con un mercado laboral resistente. El ISM de servicios sorprendió al alza, alcanzando máximos de 14 meses gracias al fuerte repunte de nuevos pedidos y del componente de empleo, mientras que el sector manufacturero continúa claramente en zona contractiva. Los indicadores adelantados de empleo, como el ADP y la encuesta JOLTS, mostraron mayor debilidad de lo esperado, reforzando la percepción de desaceleración, aunque sin señales abruptas de deterioro. El informe oficial de empleo reportó una creación de empleo menor a lo esperado (50.000 nóminas vs 60.000 estimadas), mientras que la tasa de desempleo descendió al 4,4% (vs 4,5% anterior). En este contexto, el mercado sigue retrasando las expectativas de nuevos recortes por parte de la Fed, asignando una probabilidad muy reducida a una bajada de tipos en enero y descontando la primera rebaja de 2026 con mayor convicción a partir de junio. A ello se suma la incertidumbre sobre el relevo de Powell al frente de la Reserva Federal, que añade ruido institucional a corto plazo.
En este contexto, el mercado sigue retrasando las expectativas de nuevos recortes por parte de la Fed, asignando una probabilidad muy reducida a una bajada de tipos en enero y descontando la primera rebaja de 2026 con mayor convicción a partir de junio. A ello se suma la incertidumbre sobre el relevo de Powell al frente de la Reserva Federal, que añade ruido institucional a corto plazo.
En Europa, el IPC preliminar de diciembre de la Eurozona confirmó una moderación tanto en la tasa general como en la subyacente, situando la inflación en niveles compatibles con el objetivo del BCE y reduciendo prácticamente a cero la probabilidad de subidas de tipos en 2026. Este escenario ha tenido un impacto dispar en los mercados, penalizando especialmente a los índices con mayor peso del sector financiero, como España e Italia, mientras que la renta fija ha reaccionado con descensos en las TIRes. No obstante, la mejora en inflación contrasta con unos datos de actividad que siguen mostrando debilidad estructural, particularmente en Alemania, donde la recuperación sigue siendo frágil pese a los estímulos anunciados.
En Asia, el tono ha sido claramente más negativo. Las bolsas de Japón y China registraron caídas en un contexto de aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales, con el anuncio por parte de China de controles a las exportaciones de determinados productos estratégicos hacia Japón, incluidos materiales críticos como las tierras raras. En China, los datos de inflación, con un IPC prácticamente plano en términos anuales para el conjunto de 2025, mantienen abierta la puerta a nuevos estímulos monetarios ante el riesgo persistente de deflación y la debilidad del sector inmobiliario.
Próximas citas macroeconómicas
La próxima semana estará claramente dominada por las referencias macroeconómicas en EE. UU., que permitirán afinar las expectativas de política monetaria tras un fin de año marcado por la resiliencia del mercado laboral y la moderación gradual de la inflación. El foco principal estará en la publicación del IPC de diciembre (martes), donde se espera estabilidad en la tasa general interanual en el 2,7% y un ligero repunte de la subyacente hasta el 2,7%, un escenario que reforzaría la visión de una Fed prudente, sin prisas por recortar tipos en el corto plazo. En el ámbito de actividad, se sumarán los datos de ventas minoristas de noviembre (miércoles), con previsión de recuperación, que permitirán evaluar el tono del consumo tras un final de año irregular. Asimismo, se publicarán las encuestas manufactureras de la Fed de Nueva York y Filadelfia (jueves), junto con la producción industrial y la utilización de la capacidad de diciembre (viernes), referencias clave para medir la evolución del sector manufacturero. El mercado laboral volverá a centrar la atención con el dato semanal de empleo privado ADP (martes) y las peticiones de desempleo semanal (jueves), que permitirán valorar si la reciente moderación responde a factores coyunturales o apunta a una desaceleración más estructural.
En paralelo, arranca de forma plena la temporada de resultados del cuarto trimestre con las grandes entidades financieras estadounidenses (JP Morgan, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs, Morgan Stanley y BlackRock), de las que se esperan cifras sólidas, apoyadas en la desregulación y el buen tono del negocio de crédito. No obstante, el foco del mercado se desplazará hacia las guías para 2026 y la capacidad de las compañías para sostener unas valoraciones exigentes, especialmente en los sectores de crecimiento y tecnología.
En Europa, la atención se repartirá entre datos de confianza, inflación y actividad, en un contexto de crecimiento aún débil pero con presiones inflacionistas más contenidas. Destaca la publicación del índice de confianza del inversor Sentix de enero (lunes), que permitirá evaluar si el inicio de año trae una mejora del sentimiento tras los mínimos recientes. En el frente de precios, se conocerán los datos finales de IPC de diciembre en Francia y España (jueves). En el plano de actividad, la producción industrial de la Eurozona (jueves) correspondiente a diciembre será clave para valorar si el cierre de año mostró alguna estabilización tras la debilidad previa. Alemania concentrará parte del foco con la publicación del dato de PIB de 2025, que, aunque se espera ligeramente positivo (+0,2%) tras dos años de caídas, seguirá reflejando las dificultades estructurales de la mayor economía europea.
En Reino Unido, la principal referencia será el PIB de noviembre y 3 meses. Estos datos serán relevantes para el Banco de Inglaterra, en un contexto en el que la inflación sigue siendo elevada respecto al objetivo, pero la actividad muestra claros signos de desaceleración, complicando el equilibrio de la política monetaria. El mercado descuenta 50 pb de recorte en 2026.
En China, el mercado estará pendiente de los datos de balanza comercial de diciembre, con previsión de un superávit elevado apoyado en un crecimiento todavía positivo de las exportaciones, aunque en desaceleración, y una evolución más contenida de las importaciones. Estas cifras permitirán evaluar el pulso del sector exterior en un entorno global más exigente y con tensiones comerciales latentes. En el plano empresarial, uno de los hitos de la semana será la publicación de resultados de Taiwan Semiconductor (tras batir la previsión de ventas), referencia clave para el sector tecnológico y semiconductores a nivel global, cuyos mensajes sobre demanda de IA y capex serán seguidos muy de cerca por el mercado.
Cambios en carteras
Esta semana no hemos realizado cambios en nuestras carteras modelo.
Cartera de 5 Grandes: ArcelorMittal (20%), Santander (20%), Cirsa (20%), Enagás (20%) e IAG (20%).
Cartera Versátil: Almirall (10%), ArcelorMittal (10%), Banco Santander (10%), Sabadell (10%), Cirsa (10%), Enagás (10%), IAG (10%), Neinor (10%), Navigator (10%) y Rovi (10%).
Cartera Dividendo: Sabadell (12,5%), Enagás (12,5%), IAG (12,5%), Mapfre (12,5%), Merlin Properties (12,5%), Navigator (12,5%), Rovi (12,5%) y Sacyr (12,5%).
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Eduardo Imedio
Tel: 91 398 48 05 Email: clientes@renta4.es