Análisis de mercados
La semana en los mercados financieros ha estado marcada por una clara dicotomía: mientras los datos de inflación de EE.UU. de la semana anterior invitaban al optimismo, el tono más restrictivo de la Fed y una escalada en las tensiones geopolíticas (Irán) han devuelto la cautela a los inversores. Las bolsas europeas (+2%) y estadounidenses (+1%) han navegado sin un rumbo claro en niveles cercanos a máximos históricos, influenciadas por la temporada de resultados empresariales, la volatilidad del precio del crudo y recogiendo algunos datos macroeconómicos clave.
Uno de los focos de atención se ha centrado en los mensajes de los bancos centrales, que han enfriado las expectativas de recortes de tipos a corto plazo.
En el caso de la Fed, y a pesar de que la semana comenzó con el mercado descontando hasta tres bajadas de tipos en 2026 tras un buen dato de IPC en EE.UU., las Actas de la reunión del FOMC publicadas el miércoles mostraron un tono más "hawkish" de lo esperado. La preocupación por una inflación aún elevada respecto al objetivo del 2%, y una fortaleza del mercado laboral mayor de la esperada, llevan a varios miembros a mostrar dudas sobre la velocidad del descenso de la inflación. El mercado, aunque sigue esperando 2 recortes de 25 pb en 2026 y 1 en 2027, asume que la Fed no tiene prisa por actuar, no descontándose la próxima bajada hasta el mes de julio.
En cuanto al Banco de Inglaterra, y a pesar de que el repunte en la tasa de paro aconseja bajar tipos pronto, un IPC de enero moderando a menor ritmo del esperado, especialmente en el componente de servicios, complica las decisiones del BoE en el corto plazo. Aun así, el mercado sigue descontando -25 pb en la reunión de marzo y un total de -50 pb en 2026.
Por último, en el caso del BCE, la presidenta Christine Lagarde negó los rumores sobre una posible salida anticipada de su cargo (su mandato finaliza en octubre 2027), lo cual no evita que el mercado empiece a realizar quinielas sobre su posible sucesor y cuál será el sesgo del mismo (más “dovish” o más “hawkish”). Por otra parte, sus declaraciones en la Conferencia de Seguridad de Múnich abogaron por una mayor integración de los mercados de capitales en Europa para financiar la inversión en sectores estratégicos (defensa, tecnología, cadenas de suministro), un tema de fondo que ganará relevancia en los próximos meses.
Otro foco importante ha sido la geopolítica y su impacto sobre las materias primas, principalmente el petróleo. El mercado del crudo ha sufrido una alta volatilidad, directamente ligada a las negociaciones sobre el programa nuclear entre EE.UU. e Irán. Un principio de acuerdo a mitad de semana provocó una caída del Brent hasta los 67 usd/b. Sin embargo, la falta de avances y la escalada de tensiones posteriores llevaron al crudo a cerrar la semana en máximos de seis meses, superando los 72 usd/barril, con un repunte del +7% en apenas tres sesiones (+18% en lo que llevamos de 2026). Seguiremos pendientes de las negociaciones EE.UU.-Irán.
Este aumento de la tensión también impulsó al oro por encima de los 5.000 usd/oz y fortaleció al dólar, con el euro retrocediendo al entorno de 1,175 vs usd.
Análisis macroeconómico
El tercer foco de interés fueron las referencias macro que arrojan una imagen mixta de la economía global.
Los PMIs preliminares europeos de febrero mostraron un comportamiento mixto, destacando la notable mejora en Alemania (impulsando las manufacturas europeas a zona de expansión por primera vez desde agosto de 2025), mientras que en Francia volvían a mostrar debilidad. En EE.UU., la atención se centró en la publicación del PIB del cuarto trimestre de 2025, que mostró una moderación del crecimiento superior a la prevista (afectado por el “shutdown”), y el deflactor del consumo privado subyacente, el indicador de inflación preferido de la Fed, que repuntó ligeramente, por encima de lo previsto, confirmando que la batalla contra los precios aún no ha terminado.
Próximas citas macroeconómicas
De cara a la próxima semana, la atención seguirá centrada en la temporada de resultados, sabiendo que en España publican el grueso de compañías cotizadas, destacando a su vez las actualizaciones estratégicas del Banco Santander, Endesa y Redeia. En el plano internacional, consideramos que las miradas estarán dirigidas a las cifras de NVIDIA y sus implicaciones en sectores relacionados con la inteligencia artificial, así como en las de HomeDepot y su repercusión en la visión del consumo en EE.UU.
Importantes también serán las referencias macro que se publicarán, sabiendo que la atención se centrará de nuevo en la inflación, con la publicación de los datos preliminares del IPC de febrero en Alemania, Francia y España, que serán clave para calibrar la trayectoria de los precios antes de la próxima reunión del BCE. Estos se complementarán con el dato final de la Eurozona y las propias expectativas de inflación del BCE a 1 y 3 años. Además, los inversores buscarán confirmar la salud del ciclo económico a través de los datos finales de PIB del cuarto trimestre en Alemania y Francia y, sobre todo, mediante indicadores adelantados de confianza como el índice IFO en Alemania, que también publicará la confianza consumidora GfK, y las encuestas de confianza en la Eurozona y EE.UU. (Conference Board). En EE.UU., además, estaremos pendientes del mercado laboral a través de los datos semanales de empleo y de encuesta de empleo privado ADP, cruciales para evaluar las futuras decisiones de la Fed. Finalmente, en China, se espera que el banco central mantenga sin cambios sus tasas de interés de referencia para préstamos, una señal de continuidad en su política de apoyo moderado a la economía.
Nuestra visión de mercado, en este contexto, se mantiene cauta. La resiliencia de la economía estadounidense contrasta con unas valoraciones exigentes y con un entorno geopolítico incierto, lo que aconseja mantener un posicionamiento selectivo y prudente.
Cambios en carteras
De cara a la próxima semana, la atención seguirá centrada en la temporada de resultados, sabiendo que en España publican el grueso de compañías cotizadas, destacando a su vez las actualizaciones estratégicas del Banco Santander, Endesa y Redeia. En el plano internacional, consideramos que las miradas estarán dirigidas a las cifras de NVIDIA y sus implicaciones en sectores relacionados con la inteligencia artificial, así como en las de HomeDepot y su repercusión en la visión del consumo en EE.UU.
Importantes también serán las referencias macro que se publicarán, sabiendo que la atención se centrará de nuevo en la inflación, con la publicación de los datos preliminares del IPC de febrero en Alemania, Francia y España, que serán clave para calibrar la trayectoria de los precios antes de la próxima reunión del BCE. Estos se complementarán con el dato final de la Eurozona y las propias expectativas de inflación del BCE a 1 y 3 años. Además, los inversores buscarán confirmar la salud del ciclo económico a través de los datos finales de PIB del cuarto trimestre en Alemania y Francia y, sobre todo, mediante indicadores adelantados de confianza como el índice IFO en Alemania, que también publicará la confianza consumidora GfK, y las encuestas de confianza en la Eurozona y EE.UU. (Conference Board). En EE.UU., además, estaremos pendientes del mercado laboral a través de los datos semanales de empleo y de encuesta de empleo privado ADP, cruciales para evaluar las futuras decisiones de la Fed. Finalmente, en China, se espera que el banco central mantenga sin cambios sus tasas de interés de referencia para préstamos, una señal de continuidad en su política de apoyo moderado a la economía.
Nuestra visión de mercado, en este contexto, se mantiene cauta. La resiliencia de la economía estadounidense contrasta con unas valoraciones exigentes y con un entorno geopolítico incierto, lo que aconseja mantener un posicionamiento selectivo y prudente.
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Ángel Pérez Llamazares
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