Análisis de mercados
En una semana marcada por la publicación de resultados empresariales, los mercados financieros han navegado entre el tsunami inversor de las grandes tecnológicas y la expectativa de que amaine el temporal intervencionista de la administración americana, en el plano comercial con el cierre del acuerdo comercial entre EE.UU.-India como modelo para otros muchos pactos y en política monetaria con la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal.
De este modo, aunque los resultados empresariales están mostrando un buen tono, la preocupación por la rentabilidad futura de las colosales inversiones en inteligencia artificial y la disrupción de la misma sobre muchos negocios, ponía en jaque las valoraciones de los gigantes del sector, lo que explica esta semana las dudas en los mercados de renta variable. Así, por ejemplo, a pesar de superar las estimaciones de ventas y beneficios gracias al espectacular crecimiento del 47% en su negocio en la nube, Alphabet vio caer sus acciones hasta un 6% en el mercado after-hours por una guía de crecimiento para 2026 más moderada de lo esperado y, sobre todo, un plan de inversión de capital que podría duplicarse hasta los 185.000 millones de dólares. La historia se repitió con Amazon, cuyas acciones cayeron un 10% tras presentar una guía de beneficio operativo para el primer trimestre de 2026 un 15% inferior al consenso y anunciar un capex de 200.000 millones, un 37% por encima de lo previsto. En conjunto, los planes de inversión de las cuatro grandes tecnológicas (Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft) ascienden a 610.000 millones para 2026, un 70% más interanual, lo que evidencia la preocupación del mercado no solo por la disrupción de la IA, sino también por la rentabilidad de estas enormes inversiones y las ya exigentes valoraciones.
En términos generales, con más del 50% de las compañías del S&P 500 habiendo publicado, el 79% superó las estimaciones de BPA, que crece un 15% i.a., destacando las tecnológicas (+30%), industriales (+16%), comunicaciones (+15%) y financieras (+12%), mientras solo consumo discrecional registra caídas (-0,1%). En Europa, por su parte, con menos de 20% del Stoxx 600 habiendo publicado, el 73% bate estimaciones de beneficios (vs 54% históricamente) que, no obstante, se reducen un 3% i.a., destacando la caída del -28% en consumo cíclico y -16% en industriales, mientras, por el contrario, en inmobiliarias se incrementa +116% i.a. y en utilities +33% i.a.
En este contexto, paradójicamente, las bolsas europeas mostraron un mejor comportamiento que las americanas, reflejando la importancia de las expectativas y las valoraciones relativas, con el S&P 500 cotizando a 23x beneficios a 12m, +33% sobre su media de los últimos 25 años, mientras el Eurostoxx 600 lo hace a 15x beneficios, +13% vs media 25 años. Así el Stoxx 600 cierra la semana subiendo +0,5%, sobresaliendo el Cac 40 francés, +1,5%, mientras el Ibex 35 reculó ligeramente desde sus nuevos máximos históricos de mitad de semana, cerrando prácticamente plano. En Wall Street, el S&P 500 cae ~1%, llamando la atención el buen desempeño relativo entre value/growth, que se refleja en las caídas del 3,5% en Nasdaq Composite y un Russell 2000 prácticamente plano.
En este sentido, la reunión del Banco Central Europeo cumplió con el guion y mantuvo los tipos sin cambios, reiterando su comodidad con el nivel actual (depósito 2%) para afrontar un entorno incierto, tras rebajas de 200 pb desde junio 2024 (la última en junio-2025), y con la inflación habiendo alcanzado su objetivo (2%). Si bien la pasada semana hubo comentarios (por parte del gobernador del Banco de Austria) de que el BCE podría tener que volver a bajar tipos en caso de persistir la apreciación del euro / debilidad del dólar (que presiona a la baja la inflación europea y dificulta las exportaciones), la reciente recuperación del dólar de 1,20 a 1,18 vs eur tras la nominación de Kevin Warsh como sustituto de Powell (dado su perfil más académico que político, que imprime confianza a la preservación de la independencia de la Fed) resta presión en este sentido. Es en este contexto en el que Lagarde mantiene su actitud de “data-dependencia”, en línea con un mercado que no descuenta más recortes, pero tampoco subidas en un futuro cercano (2026) a la espera de que se materialice la esperada aceleración del crecimiento europeo (por mayor gasto en defensa e infraestructuras) y haciendo seguimiento de la evolución de los precios.
Por su parte, el Banco de Inglaterra también mantuvo tipos estables en 3,75% por un ajustado 5-4 votos, en un contexto de desempleo al alza combinado con una inflación aún por encima del objetivo. En la medida en que las bajadas previas de tipos de interés están aún recogiéndose en el escenario macro, el BoE puede permitirse esperar, si bien el mercado adelanta el próximo recorte de 25 pb a marzo-abril (vs junio), y refuerza la idea de 2 bajadas en el conjunto del año hasta 3,25% ante la rebaja de previsiones de crecimiento e inflación a medio plazo.
Finalmente, en Australia, el Banco de la Reserva de Australia (RBA), tal y como se esperaba, subió los tipos en 25 puntos básicos, uniéndose al Banco de Japón como una de las pocas economías desarrolladas en modo restrictivo, en respuesta a una inflación persistente y un mercado laboral robusto. El mercado otorga un 70% de probabilidades de una nueva subida de tipos en mayo.
En el ámbito económico y comercial, el principal hito fue el acuerdo alcanzado entre EE.UU. e India. Este pacto contempla una reducción de los aranceles estadounidenses a productos indios del 25% al 18%, condicionada al cese de la compra de crudo ruso por parte de India, lo que a su vez elimina un gravamen adicional del 25%. Como contrapartida, India se ha comprometido a eliminar sus barreras arancelarias y no arancelarias hasta el 0% para los productos estadounidenses y a realizar adquisiciones por un valor superior a los 500.000 millones de dólares en sectores estratégicos como energía, tecnología y agricultura.
Además, en Francia el Parlamento aprobó el presupuesto de 2026 después de que el primer ministro Sébastien Lecornu superara dos mociones de censura (de los partidos a ambos extremos del espectro político) tras hacer ciertas concesiones al centroizquierda (socialistas), que optaron por abstenerse. El nuevo presupuesto aprobado incluye menores recortes de gasto y subidas de impuestos que versiones anteriores, por lo que se espera que el déficit fiscal de 2026 se sitúe en torno al 5% del PIB, por encima de lo inicialmente previsto, lo que mantendría la deuda pública >117% del PIB. El gobierno mantiene el compromiso de reducir el déficit por debajo del 3% del PIB en 2029, en línea con las reglas de la UE, lo que anticipa varios años de presupuestos difíciles para estabilizar la trayectoria de deuda.
La aprobación del presupuesto y la expectativa de mayor estabilidad ya han tenido un efecto positivo, reduciendo el diferencial con el bono alemán a 10 años hasta ~60 pb, el nivel más bajo desde que Macron convocó elecciones. Ahora se podría esperar un período de relativa calma política, con menos incentivos inmediatos para nuevas mociones de censura, al menos hasta las elecciones municipales (marzo) y el inicio de la carrera presidencial de 2027, aunque probablemente el bloqueo político persistirá, limitando el impulso reformista.
En el ámbito geopolítico, la reunión entre los líderes de Rusia y China no arrojó novedades significativas. Por su parte, el presidente Trump mantuvo conversaciones con su homólogo chino, abriendo la puerta a una mayor compra de soja estadounidense, si bien mantuvo una advertencia sobre la venta de armas a Taiwán. Así mismo, pese a que se encuentran en plenas negociaciones en Omán, EE.UU. emitió un comunicado instando a sus ciudadanos a abandonar Irán o mantener un perfil bajo ante la posibilidad de nuevas manifestaciones y represión, por lo que no se espera un acuerdo rápido, sino un largo proceso de negociaciones diplomáticas.
En el mercado de divisas y materias primas, el dólar continuó su fortalecimiento frente al euro, alcanzando el nivel de 1,18, apoyado por la expectativa de una política más ortodoxa en la Fed. Los metales preciosos, aunque corrigieron parte de sus ganancias recientes, siguen respaldados por el riesgo geopolítico y el crecimiento de la deuda pública.
De cara al fin de semana, el domingo 8-febrero Japón celebra elecciones anticipadas, donde veremos si la primera ministra Sanae Takaichi sale reforzada y lleva adelante su mayor estímulo fiscal, con riesgo al alza para TIRes y con la atención también centrada en la evolución del Yen, lo que podría generar volatilidad adicional en los mercados. Takaichi debe encontrar el equilibrio entre un mayor gasto fiscal que impulse a la economía nipona, pero a la vez salvaguardando la sostenibilidad fiscal.
Análisis macroeconómico
En el plano macro, aunque la amenaza finalmente evitada de un nuevo cierre del gobierno americano nos privó de conocer el informe oficial de empleo de enero (postpuesto a la semana que viene), tuvimos una semana cargada de datos relevantes. Así, lo más destacable fue la lectura del ISM manufacturero de enero en EE.UU., superando las estimaciones gracias al impulso de los nuevos pedidos, que contrasta con una mayor debilidad de las órdenes en servicios, mientras los componentes de precios pagados y empleo continúan mostrando crecimiento y moderación respectivamente.
En EE.UU. la sorpresa negativa vino de los datos de mercado laboral, donde tanto la encuesta semanal de empleo privado ADP como la encuesta de empleos disponibles JOLTS de diciembre mostraron una menor creación de empleo, 22.000 nuevos empleos en el primer caso (vs 45.000e y 37.000 anterior revisado) y 6,542 mln nuevas vacantes de empleo en el segundo (vs 7,25e mln y 6,928 mln anterior revisado). Además, las peticiones semanales de desempleo se incrementaron por encima de lo esperado (231.000 vs 212.000e y 209.000 anterior).
Por su parte, los PMIs finales de enero a nivel global confirmaron las lecturas preliminares mayoritariamente, destacando la moderación en el componente de servicios en España y Francia y cierta mejora en Italia, mostrando una vez más mayor fortaleza en EE.UU. que en la Eurozona, donde el componente manufacturero sigue en contracción.
En Europa, lo más relevante fue el IPC preliminar de enero en la Eurozona, tanto en tasa general +1,7% (vs +1,7%e y +2,0% anterior revisado) como subyacente +2,2% vs (+2,3%e y +2,3% anterior), en línea con el objetivo del BCE.
Próximas citas macroeconómicas
La próxima semana la atención se centrará casi exclusivamente en EE.UU., con la esperada publicación del informe oficial de empleo de enero (retrasado al 11 de febrero) y del IPC de enero (pospuesto al 13 de febrero), que serán cruciales para determinar la salud de la economía americana y, por ende, los próximos movimientos de la Reserva Federal.
En el primer caso, se estima una creación de 70.000 nóminas no agrícolas (vs 50.000 anterior), con la tasa de desempleo estable (4,4%e vs 4,4% anterior). Además, se prestará gran atención a las revisiones anuales para el conjunto de 2025, que en septiembre se estimaron en -911.000 puestos (0,6% del total vs 0,2% históricamente). La Reserva Federal cree que la sobreestimación real ronda los 60.000 empleos mensuales, lo que implicaría una revisión a la baja de unos 720.000 empleos al año, una cifra probablemente más realista que confirmar los 911.000 iniciales.
Por su parte, el IPC anual de enero debería continuar moderando, aunque aun ligeramente por encima del objetivo de la Fed, tanto en tasa general (+2,5%e vs +2,7% anterior) como subyacente (+2,5%e vs +2,6% anterior).
En la Eurozona, lo más relevante será la encuesta de confianza del inversor Sentix de febrero (-0,2e vs -1,8 anterior) y el PIB final del 4T25 (+1,3%e y preliminar vs +1,4% anterior).
Por supuesto, continuaremos pendiente de la publicación de resultados empresariales a ambos lados del Atlántico con publicaciones tan relevantes como McDonald`s, Airbnb, Ford, Moderna INC y Hasbro en EE.UU.; AstraZeneca, Barclays PLC y BP en Reino Unido; Philips, Heineken y Ahold Delhaize en Países Bajos; mientras que en Francia lo harán L’Oreal , Total Energies, Safran, Capgemini y Michelin, en Alemania Siemens, en Bélgica lo hará AB in Bev y en España publicará Mapfre.
Nuestra visión de mercado se mantiene cauta. La notable divergencia entre una macroeconomía que muestra resiliencia en EE.UU. y unas valoraciones en el sector tecnológico que son puestas a prueba por unos planes de inversión masivos y de dudosa rentabilidad a corto plazo, aconseja un posicionamiento selectivo y prudente. Los mercados parecen estar en un compás de espera, condicionados por los cruciales datos de empleo e inflación que se publicarán en EE.UU. y el cambio de liderazgo en la Fed.
Cambios en carteras
Esta semana no hemos realizado cambios en las carteras.
De este modo, siguen compuestas de la siguiente manera:
Cartera de 5 Grandes: ArcelorMittal (20%), Cirsa (20%), Enagás (20%), IAG (20%) y Santander (20%).
Cartera Versátil: Almirall (10%), ArcelorMittal (10%), Banco Santander (10%), Cirsa (10%), Enagás (10%), IAG (10%), Neinor (10%), Navigator (10%), Rovi (10%) y Sabadell (10%).
Cartera Dividendo: Cirsa (12,5%), Colonial (12,5%), Enagás (12,5%), IAG (12,5%), MERLIN Properties (12,5%), Navigator (12,5%), Sabadell (12,5%) y Sacyr (12,5%).
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Pablo Fernández de Mosteyrín
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