Análisis de mercados
Semana calmada de agosto que concluye sin grandes sobresaltos y con una ligera subida en las principales bolsas europeas (aprox. +0,5%) y americanas (aprox. +0,5%), llevando de este modo los índices a nuevos máximos, sin que la incertidumbre geopolítica o las expectativas respecto a nuevas subidas de tipos consiguieran eclipsar el tono positivo de los mercados.
En este sentido, la buena lectura de los resultados de relevantes compañías de Cloud-IA como CoreWeave y Nebius (subiendo >+20% tras publicar y lanzar positivos mensajes sobre el “boom” de demanda de IA) unido al buen tono del Kospi (>+10%; impulsado por los principales fabricantes de memorias -Samsung y SK Hynix-), devuelven el optimismo a la tecnología y dejan atrás las ventas masivas registradas en julio. Igualmente, las acciones de SanDisk subieron un +13,67% tras la celebración de su Día del Inversor 2026, donde el equipo gestor presentó un ambicioso modelo financiero a largo plazo impulsado por la infraestructura de IA.
La ausencia de avances significativos en el plano geopolítico, con Ormuz cerrado y tanto Irán como EE.UU. endureciendo sus posturas, ha llevado al mercado del crudo a mantener un rally de 6 días hasta niveles máximos en la semana de 90 usd/bar., desde niveles de 79 usd/bar. la semana pasada. Por su parte, el repunte de las TIRes registrado a comienzo de semana se moderó (especialmente en tramos cortos) tras la publicación de un IPC americano de julio completamente en línea con el consenso y que enfriaba la probabilidad de una nueva subida de tipos en la próxima reunión de la Fed (desde el 50% de probabilidad previa a la publicación del dato hasta el 40% después; 35% a finales de semana). Igualmente, en cuanto a la deuda soberana, debemos destacar la subasta del jueves de EE.UU. de de bonos a 30 años. El Tesoro colocó 25.000 mln usd a un tipo del 5,216% (vs 5,058% de la subasta del mes anterior de bonos a 30 años), lo que supone el nivel más alto de coste de financiación para EE.UU. en este plazo desde el 2001. En este sentido, las ventas de bonos sobre plazos más largos continúan presionando al alza los rendimientos, generando la idea de nuevas subidas de tipos y/o el mantenimiento de tipos de interés más altos por más tiempo.
Respecto a divisas, cabe mencionar que, tras la intervención conjunta EE.UU.-Japón del pasado 31 de julio, el yen japonés vuelve a acercarse a los 160 jpy/usd, nivel que históricamente ha supuesto intervenciones. En este sentido, la compra conjunta de yenes por parte de Washington y Tokio a finales de julio logró un repunte temporal (de mínimos anuales de 164 a 155 yenes), pero el efecto se ha desvanecido en pocas semanas. Así, comienza a aflorar cierta preocupación en EE.UU. en el sentido de que un fracaso respecto a la divisa japonesa en sus rescates termine afectando al bono estadounidense, en un momento en que el mercado ya presiona con fuerza sobre la deuda pública del país. El diferencial de tipos entre EE.UU. y Japón es la principal fuerza que castiga al yen, y la presión vendedora podría no disiparse a pesar de la intervención del gobierno de Japón para estabilizar la divisa. El problema de fondo para Washington es financiero: Japón ha recurrido a vender bonos estadounidenses para financiar sus compras de yenes, reduciendo sus tenencias de deuda de EE.UU. (de la que es el principal tenedor extranjero, con casi 1,2 bln usd), lo que amenaza con convertirlo en vendedor recurrente y presionar aún más al bono americano.
En el plano geopolítico continúa sin haber avances significativos en el Estrecho de Ormuz después de que Irán impusiera exigencias en una línea dura antes de acceder a la reapertura. En este sentido, Irán intensifica sus exigencias para reabrir el estrecho de Ormuz y consolida una gestión más dura de las conversaciones al nombrar a Mohsen Rezaei, (hasta ahora asesor militar del líder supremo) como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (órgano clave en la defensa y negociaciones iraníes) y además asumir la representación del líder dentro del organismo. Este nombramiento pone de manifiesto, el creciente peso del aparato militar sobre la negociación. Asimismo, destaca la afirmación de Irán de que cualquier acuerdo con Omán sobre el estrecho de Ormuz no supondría su reapertura total. Por su parte, Trump ha declarado que exige una indemnización por la guerra. Todo ello, mientras se mantienen ataques a buques tanto en el estrecho de Ormuz como en el de Bab el -Mandeb.
De este modo, las negociaciones parecen de nuevo estancadas, alejando cada vez más la posibilidad de un acuerdo a corto plazo. Igualmente, en el caso de alcanzarse un acuerdo, su durabilidad supondría un punto de incertidumbre. Además, al final de la semana conocimos que EE.UU. estaría preparando un endurecimiento de su presión económica sobre Irán. En este sentido, el secretario del Tesoro Scott Bessent declaró ayer que estarían preparando una serie de anuncios de cara a la semana que viene, y que supondrán la adopción de medidas sin precedentes en cuanto al aislamiento económico de un país.
Análisis macroeconómico
En el plano macro, el miércoles se publicó la principal referencia de la semana, el IPC de EE.UU. de julio, el cual se situó completamente en línea con lo esperado por el consenso: mensual +0,1% (vs +0,1%e y -0,4% anterior), subyacente mensual +0,2% (vs +0,2%e y 0,0% anterior), interanual +3,4% (vs +3,4%e y +3,5% anterior) y subyacente interanual +2,5% (vs +2,5%e y +2,6% anterior). El mercado leyó el dato con un sesgo más dovish, especialmente teniendo en cuenta los últimos datos de desaceleración del empleo, lo que llevó a una ligera relajación de las TIRes, y a una rebaja de la probabilidad de -10 p.p. (desde el 50% al 40% tras la publicación del IPC) respecto a una subida de tipos (hasta 375 - 400 pbs) en la próxima reunión de la Fed del 16 de septiembre.
Próximas citas macroeconómicas
De cara a la semana que viene, además del seguimiento de los datos de empleo semanales en EE.UU. clave para determinar la dirección de la decisión de la Fed en su próxima reunión, contaremos con producción industrial de julio, panorama de negocios de la Fed de Philadelphia de agosto y la publicación de las actas de la última reunión de la Fed. Por su parte, en Asia, contaremos con el PIB 2T26 en Japón y el IPC de julio. Confianza del consumidor en Eurozona, encuesta ZEW de agosto en Alemania y Eurozona, junto a la batería de PMIs preliminares de agosto el viernes, completarán la agenda macro de la semana.
En cuanto a la agenda micro, la semana que viene contamos con referencias importantes en cuanto a publicación de resultados en China (Xiaomi el martes y Alibaba el jueves) y en EE.UU. (Walmart el jueves), y a falta de la publicación de Nvidia el próximo 26 de agosto. Por el momento la temporada de resultados en EE.UU. sigue marcando registros históricos: con aproximadamente el 90% de las compañías del S&P 500 habiendo publicado y el 86% batiendo estimaciones de BPA.
Recordar que publicamos nuestra Visión de Mercado de verano, donde mostramos una cautela selectiva ante unas con algunas bolsas ya en máximos, sostenidas por la revisión al alza de beneficios empresariales, mientras las TIRes elevadas limitan cualquier expansión adicional de múltiplos. Unas TIRes condicionadas por la presión al alza de la inflación en un contexto geopolítico incierto y que obliga a los bancos centrales a mantener un discurso más duro, a pesar de que los últimos datos macro podrían sugerir lo contrario.
Recomendamos no perseguir unos máximos que dependen de una concentración de subidas en muy pocos valores y sectores. El verano puede ofrecer oportunidades de inversión, con incremento de volatilidad ante un calendario cargado, en el que destacamos la reunión de banqueros centrales en Jackson Hole y los resultados de Nvidia.
Para más información consultar Visión Mercado verano 2026.
Cambios en carteras
Esta semana hemos realizado un cambio en nuestra Cartera 5 Grandes. Damos salida a Indra tras su excelente comportamiento, y tras haber alcanzado y superado nuestro precio objetivo. En su lugar, damos entrada a Acciona, aprovechando las recientes caídas del valor. Pese a mantenerse en positivo en 2026, la cotización acumula un descenso superior al 25% desde los máximos de junio por factores que consideramos coyunturales, como la colocación acelerada del c.3% del capital por la rama familiar Entrecanales Franco.
De este modo, nuestras carteras quedan compuestas de la siguiente manera:
Cartera de 5 Grandes: Acciona (20%) Aena (20%), ArcelorMittal (20%), BBVA (20%) y Fluidra (20%).
Cartera Versátil: Amper (10%), ArcelorMittal (10%), BBVA (10%), CAF (10%), Cirsa (10%), Cellnex (10%), CIE Automotive (10%), Merlin Properties (10%), Puig (10%) y Técnicas Reunidas (10%).
Cartera Dividendo: Aena (12,5%), BBVA (12,5%), Cirsa (12,5%), Merlin Properties (12,5%), Puig (12,5%), Sabadell (12,5%), Sacyr (12,5%) y Viscofan (12,5%).
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Javier Díaz
Tel: 91 398 48 05