En abril se ha relajado la tensión bélica en Oriente Medio tras haber llegado ambas partes a una tregua. No obstante, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, las curvas de tipos de la deuda pública alemana y estadounidense han mantenido, e incluso extendido en algunos tramos, las subidas de marzo, al alargarse en el tiempo la disrupción de los mercados energéticos y de materias primas, lo que tendrá su impacto en la inflación (y en el crecimiento económico), pudiendo forzar la mano de algunos bancos centrales. Así, aunque la tensión bélica se ha reducido, el estancamiento de las negociaciones y la prolongación del cierre del estrecho hace que hayamos superado los escenarios más benignos planteados en marzo.
Gráfico n. 1 Evolución de la curva de tipos de Alemania

Por el contrario, al comenzar a vislumbrarse el principio del fin del conflicto, o al menos una vocación por encontrar una solución negociada, las primas de riesgo de la deuda periférica y del crédito se han relajado respecto a marzo, tras un movimiento de ida y vuelta al compás de los acontecimientos en Oriente Medio, pero manteniéndose por encima de los niveles preconflicto.
Gráfico n. 2 Evolución del itraxx Crossover vs el Stoxx Europe 600

¿Qué ha pasado este mes en los mercados?
Bancos Centrales: tanto la Fed como el BCE mantuvieron sus tipos de interés de referencia en abril, en un entorno de elevada incertidumbre. No obstante, ambas reuniones registraron cierto giro hacia un posicionamiento más restrictivo (hawkish) en el sentido de que la Fed se aleja de próximas bajadas de tipos (se consideraba que no había terminado el ciclo de relajación monetaria), mientras que, por su lado, el BCE podría subir tipos ya tan pronto como en la próxima reunión de junio.
Reserva Federal (Fed): en la última reunión presidida bajo el mandato de Jerome Powell, la Fed mantuvo sus tipos de interés de referencia sin cambios en el 3,50%-3,75%, sin realizar grandes modificaciones en el lenguaje de su comunicado. Señalar que en la votación hubo 4 votos en contra, el de Mirren a favor de bajar tipos y los de 3 miembros más que, aunque estuvieron de acuerdo en mantener los tipos, no lo estaban en cuanto a incluir un sesgo expansivo en el comunicado, lo que indica cierta oposición a posibles próximas bajadas.
Además, Powell deja la presidencia a Kevin Warsh, pero se mantendrá en el consejo de la Fed. Con todo, parece que este último se encontrará con cierta resistencia a bajadas de tipos si no están justificadas en la macro.
Banco Central Europeo (BCE): el BCE también mantuvo sin cambios sus tipos de interés de referencia (tipo de depósito: 2%), decisión que fue unánime, aunque la posibilidad de una subida de tipos fue discutida. En su comunicado el BCE reconoció tanto el incremento de las presiones inflacionistas como los riesgos sobre el crecimiento derivados de la guerra en Oriente Medio. Aunque su presidenta, Lagarde, indicó que la economía se ha distanciado del escenario base publicado en marzo, no quiso anticipar dónde considera el BCE que se encuentra respecto a los otros escenarios.
Economía: los datos macroeconómicos de Europa y Estados Unidos empezaron a reflejar el impacto del conflicto en Oriente Medio en abril. Así, en cuanto a la inflación, el índice general se aceleró en ambas regiones hasta el 3% y el 3,3% interanual, respectivamente. Por el contrario, la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, apenas registró cambios, ya que todavía es pronto para que el incremento de precios se traslade de forma generalizada al resto de la economía. En la misma línea, las expectativas de inflación de los consumidores recogidas por la encuesta del BCE aumentaron considerablemente en marzo, desde el 2,5% al 4% a un plazo de un año. Igualmente, los índices PMI de gestores de compra, recogieron fuertes presiones inflacionistas en las lecturas de abril en ambas regiones.
Gráfico n. 3 Evolución de los índices de precios de los PMI

Respecto a la actividad económica, los índices PMI reflejaron cierta disparidad en ambas regiones principalmente por la divergencia en el comportamiento del sector de servicios. La Eurozona volvió a zona de contracción económica lastrada por una fuerte caída en el sector servicios, con una caída de la actividad comercial no vista desde principios de 2021. Por el contrario, su sector manufacturero registró el dato más alto de los últimos cuatro años, pero se debió al acopio de existencias ante el temor de las consecuencias que podría crear el conflicto en Oriente Medio. Mientras, el PMI compuesto de EE. UU. repuntó de nuevo en abril, impulsado principalmente por el sector manufacturero y por razones similares al índice europeo. El sector servicios estadounidense también repuntó, aunque los nuevos pedidos apenas crecieron.
Gráfico n. 4 Evolución de los índices de precios de los PMI

Similar divergencia hemos visto en la evolución de los índices de confianza del consumidor, con un fuerte deterioro en el europeo, mientras que en EE. UU. este se mantiene.
Gráfico n. 5 Evolución de la confianza del consumidor en la Eurozona y en EE. UU.

Igualmente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó en abril a la baja la tasa de crecimiento de la Zona Euro para 2026 y 2027 por dos décimas mientras que, para EE. UU., rebajó el crecimiento de 2026 pero revisó al alza el de 2027 gracias a la inversión tecnológica y políticas fiscales expansivas. En línea con lo comentado anteriormente, revisó al alza sus previsiones de inflación en ambas zonas geográficas significativamente.
Geopolítica: el escenario geopolítico, y en concreto la guerra en Irán, continuó dirigiendo los movimientos de los mercados financieros en abril, siendo el termómetro de la misma el precio del crudo. El mes comenzó con cierto optimismo al abrirse la puerta a la negociación, optimismo que se ha ido deteriorando al fracasar las primeras negociaciones, con posturas muy distantes por ambas partes. Con todo, y aunque los ataques han sido pausados, el estrecho de Ormuz continúa cerrado, con la consiguiente disrupción de los mercados energéticos y de materias primas. De cuánto dure este cierre dependerá el impacto final en los precios, los tipos de interés y el crecimiento económico.
Gráfico n. 6 Evolución del precio del crudo Brent
