El fondo R4 Selección Equilibrio es un fondo perfilado pensado para inversores que buscan equilibrar la rentabilidad con la estabilidad de su patrimonio. Se trata de una opción balanceada en términos de riesgo, gestionada de forma activa, que invierte en los activos que mejor se adaptan a las previsiones del mercado. La exposición a renta variable puede moverse entre el 40% y el 60%, con una posición neutral del 50%.
La principal característica diferenciadora de este fondo —al igual que el resto de los perfilados Renta 4 Selección— es que combina en un único vehículo lo mejor de la gestión activa y lo mejor de la gestión pasiva. Esto permite a los inversores acceder tanto a los mejores fondos de gestión activa como a fondos indexados y ETFs de gestión pasiva.
A continuación, explicamos en qué consiste esta filosofía de inversión y los principales movimientos realizados en el último año para alcanzar los rendimientos obtenidos por el fondo.
Selección de fondos sólidos para obtener mejores resultados a largo plazo
El núcleo de nuestro modelo se basa en un proceso robusto de selección de fondos que combina análisis cuantitativo y cualitativo.
- Análisis cuantitativo: identificamos los mejores fondos dentro de cada categoría a partir de métricas objetivas como rentabilidad histórica, volatilidad y máximas caídas. Este primer filtro nos permite seleccionar aquellos vehículos que han demostrado de forma consistente una adecuada gestión del binomio rentabilidad-riesgo.
- Análisis cualitativo: una vez identificados los fondos más sólidos, realizamos una evaluación exhaustiva para comprender el origen de su valor añadido. Priorizamos la solidez del proceso de inversión y la estabilidad del equipo gestor frente a fondos dependientes de un “gestor estrella” o de aciertos puntuales. Asimismo, evitamos fondos con sesgos excesivos hacia estilos concretos o cuya rentabilidad haya sido fruto de circunstancias extraordinarias.
El resultado es una selección diversificada de fondos de las principales gestoras internacionales, con procesos contrastados y una filosofía de inversión coherente.

¿Qué hemos hecho en el R4 Selección Equilibrio?
Tras los fuertes avances de los mercados de renta variable en 2023 y 2024, unas valoraciones más ajustadas y un nuevo escenario global marcado por una mayor volatilidad, con Trump al frente de la Casa Blanca, los gestores comenzaron 2025 con un posicionamiento prudente. La cartera se mantuvo diversificada geográficamente y con una exposición predominante a grandes compañías de calidad.
Esta estrategia dio sus frutos, especialmente tras el anuncio de nuevos aranceles por parte de EE. UU., que provocaron caídas significativas en los mercados. Durante todo el año, el fondo ha mantenido una exposición a renta variable en torno al 50%.
En renta fija, se ha preservado un rating medio de grado de inversión, evitando activos de baja calidad crediticia (high yield), cuyos diferenciales actuales no compensan el riesgo asumido. La duración de las carteras se ha gestionado activamente entre los 2 y 2,5 años, incrementándose a finales de año tras un ligero repunte de las rentabilidades de los bonos, lo que situó la duración en 2,5 años al cierre del ejercicio.
En renta variable, en septiembre se reforzó la diversificación mediante la incorporación de un ETF de pequeñas y medianas compañías estadounidenses, que podrían beneficiarse de las bajadas de tipos esperadas por parte de la FED. A mediados de diciembre, se sustituyó uno de los ETFs globales de la cartera: una parte se destinó a otro ETF global con una composición más ajustada frente al MSCI World y otra a un ETF de renta variable estadounidense indexado al MSCI USA, con el objetivo de aumentar la exposición a tecnología.
Perspectivas de mercado
De cara a 2026, mantenemos una visión optimista sobre el comportamiento de los mercados. El contexto de elevada liquidez, las fuertes inversiones previstas en inteligencia artificial y el impulso fiscal esperado tanto en Europa como en Estados Unidos seguirán respaldando la demanda de activos financieros.
No obstante, la selección de inversiones continuará siendo clave en un entorno que mantiene riesgos relevantes y que podría dar lugar a correcciones de distinta magnitud a lo largo del año.
En renta fija, se mantiene la duración en torno a los 2,5 años y una calidad crediticia media de grado de inversión, en respuesta a unos diferenciales de crédito especialmente estrechos. Consideramos que, en el contexto actual, el riesgo en renta fija no está suficientemente remunerado.
En renta variable, seguimos posicionados principalmente en compañías de alta calidad, con activos difíciles de replicar y sólidos flujos de caja, a través de fondos y ETFs con un histórico probado de rentabilidades. La exposición se mantendrá previsiblemente en niveles cercanos al 50%.
| Periodo | Rentabilidad |
|---|---|
| 1 mes | 1,33% |
| 3 meses | 1,72% |
| 6 meses | 5,72% |
| 1 año | 4,46% |
| 2026 | 1,59% |
Rentabilidades mostradas a fecha 03/02/2026.