Creemos que estamos en un momento crucial para la inversión en renta variable europea.
Después de más de cuatro años en los que el mercado ha favorecido predominantemente a empresas de baja calidad y alto riesgo, en detrimento de las compañías de calidad y defensivas, los datos más recientes sugieren un posible punto de inflexión que no conviene pasar por alto.
En los últimos años, las compañías consideradas de calidad en Europa, por sus características en variables tan relevantes como márgenes, bajo endeudamiento, retornos y crecimiento de beneficios, han registrado un rendimiento notablemente inferior al mercado europeo en su conjunto.
Los retornos relativos anuales de las empresas de calidad se encuentran en territorio profundamente negativo, cerca de mínimos históricos. Es una situación extrema que, en el pasado, precedió a recuperaciones significativas de la estrategia de comprar las mejores compañías en Europa, como ocurrió en 2000 y 2008.
Por el contrario, las compañías de alto riesgo están teniendo el mejor desempeño en Europa en lo que va de año, sumándose a un sólido 2025.
La calidad ha quedado rezagada, pero no ha perdido valor
El comportamiento reciente contrasta de forma clara con lo ocurrido en el largo plazo.
Históricamente, las compañías europeas de calidad han batido ampliamente al mercado y al value. En los últimos 30 años, la estrategia quality ha demostrado ser superior a otras estrategias como value, growth, small caps, dividend o low volatility.
El motivo es sencillo: las compañías defensivas de calidad suelen demostrar mejor sus características en momentos de incertidumbre.
Hablamos de empresas con altos márgenes, altos retornos sobre el capital, elevada generación de caja, ventajas competitivas, poder de fijación de precios y bajo endeudamiento. Es decir, compañías con modelos de negocio sólidos, capaces de crear valor de forma consistente a lo largo del ciclo.
El mercado, sin embargo, atraviesa un momento de fuerte optimismo, con índices en máximos históricos y un ciclo bursátil muy positivo. En ese contexto, las compañías de mayor riesgo y menor calidad han liderado el mercado, mientras que las defensivas de calidad han quedado en segundo plano.
Una posible reversión a la media
En los últimos meses, los comportamientos entre compañías de alta calidad, compañías de baja calidad y el mercado han comenzado a moderarse.
Históricamente, este tipo de moderación ha marcado el inicio de una reversión a la media. Ya ocurrió antes de la burbuja dotcom y antes de la crisis financiera global, y fue seguida por una superación del rendimiento de las empresas de calidad en mercados más complejos.
El hecho de que esta inflexión todavía no se haya reflejado plenamente en los retornos sugiere que la recuperación puede estar por llegar.
La asimetría actual es especialmente relevante: las compañías quality se encuentran cerca de mínimos relativos, mientras que las compañías de alto riesgo y baja calidad cotizan en niveles muy exigentes tras varios años de fuerte comportamiento.
En nuestra opinión, esta combinación favorece la acumulación de exposición a estrategias de calidad de cara a los próximos meses y años.
Rotar hacia mejores fundamentos empresariales
Creemos que es un momento propicio para rotar desde empresas de menor calidad de negocio hacia compañías con mejores fundamentales.
Esto implica priorizar negocios con márgenes elevados, altos retornos sobre el capital, generación de caja recurrente, ventajas competitivas sostenibles, poder de fijación de precios y estructuras financieras saneadas.
No se trata solo de buscar compañías defensivas. Se trata de buscar empresas capaces de resistir mejor en entornos exigentes y, al mismo tiempo, seguir creando valor cuando el mercado vuelva a premiar la calidad del negocio.
Nunca habíamos experimentado un periodo de cinco años de peor comportamiento relativo para las compañías de calidad. Por eso, la situación actual puede abrir una oportunidad relevante para inversores con visión de largo plazo.
Renta 4 Europa Acciones: posicionado para este entorno
Renta 4 Europa Acciones está estratégicamente posicionado para este escenario.
El fondo combina la inversión en algunas de las mejores compañías europeas, como ASML, SAP, Hermès, LVMH, Roche, AstraZeneca, Novo Nordisk, Nestlé, Inditex o Unilever, con la flexibilidad de invertir en empresas que atraviesan un gran momento de beneficios y de negocio, como Siemens Energy, Nokia, ABB, E.ON, Glencore o HSBC.
Esta combinación permite mantener exposición a compañías europeas de alta calidad, sin renunciar a la capacidad de adaptación a las tendencias del mercado.
En un entorno en el que los retornos extremos de los últimos años han favorecido a compañías de mayor riesgo, creemos que la fortaleza inherente de los negocios de calidad vuelve a ganar atractivo.
Una oportunidad para volver a mirar a Europa
Los extremos alcanzados en el comportamiento relativo entre compañías de calidad y compañías de alto riesgo presentan, a nuestro juicio, una oportunidad para invertir en renta variable europea con un enfoque selectivo.
El mercado podría estar a las puertas de revalorizar de nuevo las empresas con modelos de negocio robustos, sostenibles y capaces de generar caja de forma recurrente.
En este contexto, Renta 4 Europa Acciones permite acceder a una cartera activa de compañías europeas de calidad, con exposición a líderes globales y con flexibilidad para aprovechar oportunidades allí donde los beneficios y el negocio muestran mayor fortaleza.
Creemos que la reversión hacia la calidad puede ser una de las grandes claves de la renta variable europea en los próximos meses.
Fuente: Renta 4 Gestora. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.