Renta 4 EEUU Acciones cierra la primera mitad de 2026 con una rentabilidad del 19,0%. Desde su creación, a principios de 2023, el fondo acumula una rentabilidad del 65,0%, equivalente a una rentabilidad anualizada del 15,0%.
Son cifras que reflejan la fortaleza del mercado estadounidense, pero también la importancia de seleccionar bien dónde invertir dentro de él.
En un entorno en el que la inteligencia artificial, los semiconductores, los centros de datos y la digitalización siguen transformando la economía global, la bolsa estadounidense continúa concentrando algunas de las compañías mejor posicionadas para capturar este crecimiento.
Renta 4 EEUU Acciones permite acceder a esa oportunidad a través de una cartera activa, diversificada y centrada en compañías de alta calidad. El fondo combina exposición a grandes beneficiarios del ciclo de inversión en inteligencia artificial con posiciones en sectores defensivos que, pese a su calidad, han quedado en segundo plano para buena parte del mercado.
Una rentabilidad apoyada en las grandes tendencias del mercado
Durante el primer semestre, los principales motores de rentabilidad del fondo han estado directamente vinculados al ecosistema de la inteligencia artificial y la tecnología.
Micron ha sido uno de los valores más destacados, apoyado en su papel como compañía esencial dentro de la infraestructura de IA y en su contribución al crecimiento de los beneficios del S&P 500.
También han aportado de forma significativa compañías del sector de semiconductores y equipos, como Lam Research, KLA y Applied Materials, beneficiadas por el fuerte ciclo de inversión en tecnología.
Intel ha registrado un comportamiento especialmente positivo, impulsado por la fuerte demanda en semiconductores y por unas perspectivas más favorables para el ciclo de inversión tecnológica.
Otras compañías como Caterpillar, TSMC y Johnson & Johnson también han contribuido de forma positiva, reflejando la calidad de sus negocios y la solidez de sus carteras de productos.
En el lado contrario, Boston Scientific, Microsoft y Accenture han detraído rentabilidad durante el periodo, aunque en menor medida que los principales contribuyentes positivos. En Boston Scientific, el comportamiento responde a problemas operativos específicos en algunos productos clave. Microsoft se ha visto afectada por la presión sobre el software y por dudas sobre la monetización de la inteligencia artificial. Accenture, por su parte, ha sufrido el cuestionamiento de su modelo de negocio ante la disrupción de la IA en la consultoría.
Inteligencia artificial, centros de datos y compañías de calidad
La inteligencia artificial no es solo una temática de mercado. Es un ciclo de inversión que está transformando infraestructuras, modelos de negocio y cadenas de valor completas.
Por eso, la estrategia del fondo mantiene una exposición significativa a semiconductores y centros de datos a través de compañías como Broadcom, KLA, Lam Research y Applied Materials.
La aceleración de la inversión en centros de datos también beneficia a compañías de construcción y bienes de equipo como Caterpillar, Amphenol, Arista, Eaton o GE Vernova.
Este posicionamiento permite participar en una de las áreas con mayor dinamismo dentro del mercado estadounidense, pero sin depender exclusivamente de un reducido grupo de grandes compañías tecnológicas.
Más allá de la tecnología: diversificación y resiliencia
Uno de los riesgos actuales del mercado estadounidense es su creciente dependencia de los grandes grupos tecnológicos. Por eso, en Renta 4 EEUU Acciones consideramos clave mantener una cartera diversificada.
El fondo combina su exposición a inteligencia artificial con posiciones en defensa, servicios financieros, tecnología médica, salud y consumo defensivo.
Entre estas áreas destacan compañías como RTX, Lockheed Martin, General Electric, Moody’s, S&P Global, BlackRock, Visa, Mastercard, Intuitive Surgical, Thermo Fisher, Merck, Johnson & Johnson, Colgate, Procter & Gamble y Coca-Cola.
Algunas de estas compañías han cotizado con descuentos sustanciales y han sido “abandonadas” por el sentimiento general del mercado. Para una gestión activa, estos movimientos pueden abrir oportunidades interesantes en negocios de calidad.
A cierre de junio de 2026, las principales ponderaciones sectoriales de la cartera se concentran en semiconductores, con un peso del 26,0%; comunicaciones y media, con un 15,1%; bienes de equipo, con un 12,0%; software, con un 10,8%; y farmacia, con un 7,1%.
Un mercado que sigue apoyado en beneficios
La economía estadounidense ha demostrado una resiliencia notable, con previsiones de crecimiento del PIB real superiores al 2,5% para 2026.
Es cierto que la fortaleza del mercado laboral y la presión al alza de los precios del petróleo pueden hacer que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés en niveles elevados durante más tiempo. Este escenario puede generar volatilidad, especialmente en los bonos a largo plazo y en las compañías más sensibles a los tipos.
Sin embargo, el principal soporte de la renta variable estadounidense sigue siendo el crecimiento de los beneficios empresariales.
Las expectativas para el segundo trimestre son especialmente positivas, con una previsión de crecimiento interanual del 22%, la cifra más elevada desde 2021.
El motor principal vuelve a estar en la tecnología y en la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. Se espera que las compañías de infraestructura de IA aporten casi el 60% del crecimiento del beneficio por acción del S&P 500 en el segundo trimestre, con Micron y NVIDIA aportando más del 40% de ese crecimiento.
¿Sigue habiendo oportunidad tras la subida?
La velocidad del reciente rally ha generado dudas sobre la sostenibilidad del ciclo alcista y ha abierto el debate sobre una posible burbuja.
El riesgo existe y debe vigilarse. Los flujos hacia fondos pasivos han ganado mucho peso y muchas inversiones se están concentrando en grandes temáticas, como la inteligencia artificial, más que en el análisis específico de cada compañía.
Sin embargo, a diferencia de otros episodios de exuberancia, los indicadores actuales se mantienen por debajo de los niveles extremos observados en los picos de 2000 y 2021.
Además, aunque las valoraciones son exigentes en algunos segmentos, el principal motor del mercado no está siendo solo la expansión de múltiplos, sino el crecimiento real de los beneficios empresariales.
Por eso, creemos que la clave no es simplemente estar en bolsa estadounidense, sino hacerlo con una selección activa de compañías capaces de beneficiarse del ciclo de inversión actual y, al mismo tiempo, mantener una cartera equilibrada.
Renta 4 EEUU Acciones: exposición activa a una de las grandes tendencias del mercado
Renta 4 Gestora mantiene una perspectiva positiva para la renta variable estadounidense, apoyada en el ciclo de beneficios y en el avance de la inteligencia artificial.
Seguiremos centrados en compañías de alta calidad y líderes tecnológicos que se benefician directamente de este ciclo de inversión. Al mismo tiempo, continuaremos atentos a oportunidades en sectores defensivos e infravalorados, con el objetivo de mantener una cartera diversificada y resiliente.
Creemos que los beneficios, más que la expansión de múltiplos, serán el principal motor de retorno en los próximos trimestres.
En este contexto, Renta 4 EEUU Acciones puede ser una alternativa interesante para quienes quieren participar en el crecimiento del mercado estadounidense a través de una gestión activa, con exposición a inteligencia artificial, semiconductores, centros de datos y compañías defensivas de calidad.
Después de un semestre con una rentabilidad del 19,0% y una rentabilidad acumulada del 65,0% desde su creación, el fondo sigue ofreciendo una historia de inversión sólida: participar en algunas de las grandes tendencias de crecimiento de Estados Unidos sin renunciar a la diversificación ni a la disciplina en la selección de compañías.
Fuente: Renta 4 Gestora, junio de 2026. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.