Durante el mes de febrero las curvas de tipos de la deuda pública alemana y estadounidense se han desplazado ligeramente a la baja. Ambas han permanecido muy ancladas en el corto plazo, manteniendo las perspectivas en cuanto a política monetaria: sin movimientos por parte del Banco Central Europeo (BCE) y una bajada de tipos de 25-50 p.b. en 2026 por parte de la Reserva Federal (Fed) estadounidense. Mientras, los plazos más largos se han desplazado a la baja al actuar la deuda pública como activo refugio ante la incertidumbre generada por el ruido geopolítico y por la IA. No obstante, tras el ataque de EE. UU. e Israel a Irán el último día de mes, las perspectivas de una mayor inflación por el alza de los precios del crudo han impulsado de nuevo al alza su rentabilidad.
Gráfico n. 1 Evolución de la rentabilidad del Bund
Fuente: FactSet; elaboración propia
Las primas de riesgo de la deuda de España, Francia e Italia respecto a la alemana no han tenido variaciones significativas en febrero. Por el contrario, el crédito sí ha recogido esta mayor incertidumbre, con ampliaciones de los diferenciales frente a la deuda pública. Aunque la bajada de tipos de la deuda pública compensó inicialmente esta ampliación de spreads en febrero, en los primeros días de marzo el movimiento se ha intensificado por la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio, partiendo de niveles que ya eran exigentes.
Gráfico n. 2 Evolución del Itraxx Crossover frente al Stoxx Europe 600
Fuente: FactSet; elaboración propia
¿Qué ha pasado este mes en los mercados?
Bancos Centrales:
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sus tipos de interés sin cambios por quinta reunión consecutiva, con el tipo de depósito en el 2%. La institución confirmó que espera que la inflación se estabilice en torno al objetivo (2%), considerando que su política monetaria está en “un buen lugar”. No obstante, persisten las incertidumbres geopolíticas, por lo que el BCE continuará tomando sus decisiones reunión a reunión en función de los datos.
En EE. UU., el presidente Trump confirmó la nominación de Kevin Warsh para sustituir a Jerome Powell en la Fed. Warsh es percibido como algo más hawkish que otros candidatos, por lo que su nominación fue bien recibida por los mercados. Actualmente, el mercado pronostica entre 25-50 p.b. de recorte en el año, con los acontecimientos de marzo moviendo las expectativas.
Gráfico n. 3 Evolución de las expectativas de tipos de la Fed para la reunión de diciembre de 2026
Fuente: CME FedWatch
Economía:
En Europa, la inflación se ha acelerado dos décimas hasta el 1,9% (general) y el 2,4% (subyacente) en febrero, aunque se mantiene cerca de los objetivos del BCE. En EE. UU., la inflación se desaceleró significativamente en enero hasta el 2,4% general, siendo el dato más bajo de los últimos cuatro años. Es relevante señalar que la inflación se ha venido debilitando convergiendo al objetivo a pesar de la imposición de aranceles.
Gráfico n. 4 Evolución de la inflación en la Zona Euro y en EE. UU.
Fuente: FactSet; elaboración propia
Respecto a los índices de actividad, los PMIs de la Zona Euro apuntan a una aceleración del crecimiento, destacando que el sector manufacturero volvió a zona de expansión, especialmente en Alemania. Por el contrario, en EE. UU. los PMIs preliminares apuntan a una desaceleración tanto en el sector manufacturero como en el de servicios.
En el mercado laboral, la tasa de desempleo en la Zona Euro se mantiene en mínimos. En EE. UU., aunque los datos de enero fueron positivos, la creación de empleo se concentra en salud y educación, mientras que en el resto de los sectores privados se destruye empleo.
Gráfico n. 5 Evolución del mercado laboral estadounidense.
Fuente: FactSet; elaboración propia
Geopolítica:
Las tensiones geopolíticas han tomado el protagonismo tras el ataque coordinado de Israel y EE. UU. sobre Irán el último día de febrero, eliminando al ayatolá Ali Khamenei. Irán ha contestado con ataques sobre los países del Golfo y el cierre de facto del estrecho de Ormuz. La reacción inmediata ha sido una subida de los precios del crudo y el gas. Dada la incertidumbre sobre la expansión regional del conflicto y el posible daño a infraestructuras energéticas, creemos que es momento de mantener la cautela.