Continuamos con nuestra serie 26 para 2026, en la que analizamos compañías que consideramos bien posicionadas para capturar grandes tendencias estructurales de los próximos años.
En esta ocasión ponemos el foco en Estados Unidos, el mayor mercado financiero del mundo y sede de algunas de las compañías más relevantes dentro de la infraestructura económica global. Bancos, gestoras de activos, redes de pagos y proveedores de datos financieros cumplen un papel esencial en el funcionamiento de los mercados, la canalización del ahorro, la financiación empresarial y la digitalización de la economía.
El bloque de financieros y datos reúne compañías con modelos de negocio distintos, pero con elementos comunes: posiciones de liderazgo, escala global, fuertes barreras de entrada y capacidad para beneficiarse de tendencias de largo plazo. Entre ellas destacan la digitalización de los pagos, el crecimiento de la inversión indexada, la demanda de información financiera y la relevancia de entidades capaces de generar rentabilidad de forma consistente a lo largo del ciclo.

Dentro de este marco, destacamos cuatro compañías estadounidenses que representan distintos enfoques dentro del ecosistema financiero global: JPMorgan, BlackRock, Visa y S&P Global.
JPMorgan
JPMorgan es el banco líder en Estados Unidos, con una escala y diversificación difíciles de replicar en banca comercial, banca de inversión y gestión de activos. La tesis se apoya en su capacidad para generar una rentabilidad superior a lo largo del ciclo económico gracias a sus ventajas competitivas, su disciplina de riesgo y su posición de referencia dentro del sistema financiero estadounidense.
BlackRock
BlackRock es el mayor gestor de activos del mundo. Su tesis se apoya en el crecimiento estructural de la inversión pasiva a través de iShares, su plataforma de ETFs, así como en su liderazgo en gestión activa, activos alternativos y tecnología financiera mediante Aladdin. Esta combinación le permite beneficiarse de varias tendencias de largo plazo dentro de la industria global de gestión de activos.
Visa
Visa mantiene una posición dominante en la red global de pagos electrónicos. La compañía se beneficia del cambio estructural del efectivo hacia los pagos digitales a nivel mundial, con un modelo basado en el volumen de transacciones y márgenes operativos elevados. Su papel como infraestructura de pagos le permite participar en una tendencia de crecimiento estructural vinculada a la digitalización del consumo y del comercio.
S&P Global
S&P Global es uno de los principales proveedores de ratings crediticios, índices de referencia, datos y análisis de mercado. La tesis se apoya en sus fuertes barreras de entrada y en la demanda recurrente de productos y servicios que están integrados en el funcionamiento diario de los mercados financieros, desde la emisión de deuda hasta la construcción de productos indexados.
Renta 4 EE. UU. Acciones: exposición diversificada a la renta variable estadounidense
Además de invertir directamente en compañías concretas, los inversores que prefieran una aproximación más diversificada al mercado estadounidense pueden hacerlo a través de Renta 4 EE. UU. Acciones.
Este fondo permite acceder a una cartera de renta variable norteamericana gestionada por Renta 4 Gestora, con exposición a compañías estadounidenses y a algunas de las principales tendencias de crecimiento del mercado americano.
De esta forma, el inversor puede complementar la inversión directa en valores como JPMorgan, BlackRock, Visa o S&P Global con una solución de gestión diversificada centrada en Estados Unidos.
Financieros y datos: una pieza clave de la economía estadounidense
En conjunto, estas cuatro compañías representan distintas formas de invertir en la infraestructura financiera de Estados Unidos y, por extensión, en una parte esencial del sistema económico global. JPMorgan aporta liderazgo bancario y diversificación; BlackRock, gestión de activos y tecnología; Visa, exposición a pagos digitales; y S&P Global, datos, ratings e índices financieros.
Todas ellas comparten un denominador común: negocios líderes, con escala, recurrencia y exposición a tendencias estructurales. Por ello, dentro de 26 para 2026, este bloque permite combinar exposición al sector financiero estadounidense con compañías que no solo participan en los mercados, sino que ayudan a sostener su funcionamiento.