Las Carteras Gestionadas de Renta 4 han mostrado un comportamiento sólido en lo que va de año, con rentabilidades positivas en todos los perfiles: Conservadora, Moderada, Dinámica y Tolerante.
En concreto, a fecha de 24 de septiembre de 2026, la Cartera Conservadora acumula una rentabilidad del 0,6%; la Moderada, del 4,4%; la Dinámica, del 7,5%; y la Tolerante, del 15,1%.
Estos fondos se gestionan de forma activa por un equipo de expertos, que adapta la cartera a las circunstancias del mercado y a sus perspectivas en cada momento. El objetivo es buscar el mejor resultado posible para cada nivel de riesgo.
Delegar la inversión en un equipo experto
La principal ventaja de las Carteras Gestionadas es que permiten delegar la estrategia de inversión en un equipo especializado de Gestión y Selección.
Este equipo se encarga del análisis, la selección y el seguimiento continuo de fondos y de gestoras internacionales de primer nivel. De este modo, el inversor accede a una arquitectura abierta, con una cartera diversificada y con costes significativamente inferiores a los que supondría contratar individualmente cada uno de los fondos.
Además, al estar estructuradas a través de fondos, las Carteras Gestionadas cuentan con la ventaja de la traspasabilidad fiscal. Esto permite ajustar la inversión sin tributar en cada cambio, difiriendo la tributación hasta el momento definitivo de la venta.
Un modelo que combina datos y análisis cualitativo
Nuestro modelo de inversión combina el análisis cuantitativo con una evaluación cualitativa de los fondos seleccionados.
Por un lado, analizamos métricas objetivas de rentabilidad, consistencia y control del riesgo. Por otro, valoramos la estabilidad de los equipos gestores, la solidez de sus procesos de inversión y la capacidad de mantener una estrategia coherente en distintos entornos de mercado.
El objetivo no es perseguir modas de corto plazo ni depender de “gestores estrella”, sino construir carteras diversificadas, consistentes y adaptadas al horizonte de largo plazo del inversor.
Cambios realizados durante 2026
Durante 2026 hemos realizado distintos ajustes tácticos que han contribuido positivamente al comportamiento de las carteras.
Renta fija
Desde finales de febrero, tras el inicio del conflicto entre EE. UU. e Irán, hemos aprovechado diferentes movimientos de mercado para adaptar la exposición de las carteras. En términos generales, hemos mantenido un posicionamiento prudente tanto en renta fija como en renta variable.
En los perfiles con mayor peso de renta fija, aprovechamos el repunte de las rentabilidades de los bonos soberanos para incrementar tácticamente la duración en cartera. El objetivo era aumentar moderadamente la sensibilidad a tipos, especialmente en los perfiles más conservadores.
En este contexto, aumentamos exposición a fondos con duración media. El foco en renta fija se ha mantenido en el corto plazo y en activos de alta calidad crediticia, principalmente grado de inversión.
También hemos priorizado la protección del capital frente a la volatilidad de los tipos de interés y de las divisas. Para ello, en marzo redujimos la deuda corporativa de EE. UU. e incorporamos bonos flotantes, con el objetivo de capturar cupones atractivos sin asumir un riesgo elevado de duración.
Renta variable
Empezamos el año reduciendo posiciones más defensivas, en un fondo de calidad y en el sector salud, y tomamos exposición a recursos naturales y a tecnología global.
La tecnología ha sido una de las temáticas en las que hemos realizado una gestión más activa. Recogimos beneficios en mayo y volvimos a comprar en agosto, tras las correcciones de julio, apoyándonos en los sólidos resultados ligados a la inteligencia artificial.
Con el objetivo de reducir el impacto de los tipos altos y de las tensiones geopolíticas, salimos de un fondo de pequeñas compañías estadounidenses y aumentamos el peso en un fondo de grandes compañías.
Adicionalmente, recogimos beneficios en la temática de electrificación, para trasladar esa exposición hacia una estrategia de renta variable global más diversificada, sólida y equilibrada.
Por último, incrementamos selectivamente el peso en mercados emergentes a finales de verano, aprovechando especialmente su exposición al sector tecnológico.
Nuestra visión
El entorno actual sigue siendo exigente. Muchos mercados y activos continúan alcanzando máximos históricos, lo que obliga a ser especialmente selectivos.
En este contexto, creemos que la gestión activa juega un papel imprescindible. Incluso en mercados donde la gestión pasiva ha captado gran parte de la demanda en los últimos años, distinguir entre ganadores y perdedores puede marcar la diferencia en la generación de rentabilidad.
Nuestro enfoque combina una visión constructiva sobre el crecimiento económico con prudencia respecto al riesgo, los costes y las valoraciones.
Por eso, mantenemos un posicionamiento robusto, diversificado y sin cambios drásticos a corto plazo. El objetivo es seguir adaptando las carteras al entorno de mercado, aprovechando oportunidades tácticas cuando aparecen, pero sin perder de vista el nivel de riesgo de cada perfil.
En un mercado en máximos, la clave no es solo estar invertido. La clave es saber dónde, cómo y con qué nivel de riesgo.
| Cartera | 2026* | 1 mes | 3 meses | 6 meses | 2025 |
|---|---|---|---|---|---|
| Cartera Conservadora | 0,6% | -1,1% | -1,2% | 1,3% | 4,2% |
| Cartera Moderada | 4,4% | -0,9% | 0,0% | 5,2% | 5,7% |
| Cartera Dinámica | 7,5% | -0,6% | 1,2% | 8,4% | 5,2% |
| Cartera Tolerante | 15,1% | 0,0% | 3,1% | 15,7% | 6,0% |
*Rentabilidades a fecha de 24/09/2026.