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Los 10 principios del inversor


Empezar por lo básico

Hacer un fondo de emergencia, para una enfermedad o un periodo de desempleo. Realizar un plan de pensiones y llevar a cabo una política de ahorro e inversión regular.

Empezar cuanto antes

Cuanto antes empiezas más capital ahorrado tendrás. Por cada 5 años que esperes, tendrás que doblar tus aportaciones mensuales para llegar a tener el mismo capital al final del periodo estipulado. La pensión de la Seguridad Social y un plan de pensiones no son suficientes para tener una jubilación desahogada.

Conocer tu nivel de riesgo.

Conócete a ti mismo. Evalúa el nivel de riesgo que deseas asumir. Lo importante es dormir tranquilo. Asegúrate de elegir una inversión adecuada a tu perfil y a tus metas a largo plazo. Consulta nuestros perfiles de riesgo, y nuestras recomendaciones para cada uno de ellos.

Invertir en renta variable

La renta variable a largo plazo siempre es rentable. Para una estrategia a largo plazo, la inversión en renta variable es mucho más rentable pese a la volatilidad de las acciones en periodos de tiempo cortos.

Horizonte de inversión largo plazo

La paciencia es una virtud. Debemos tener una disciplina de inversión. No precipitarnos por calentamientos de los mercados y vender en cuanto suba.

Debemos saber asumir tanto las bajadas como las subidas de los mercados.

Cartera diversificada

A la hora de elegir la composición de tu cartera de inversión, hay que tener en cuenta la diversificación. Invertir en renta variable y fija, cubrir parte del riesgo asumido con inversión en derivados nacionales / internacionales. Hay que elegir una apropiada cartera de acuerdo con la situación de los mercados. Referenciarse a los índices, invertir en fondos de inversión, etc..

Considerar todos los productos de inversión

En algunos momentos de mercado la cartera tendrá más productos de renta fija que de renta variable. Debemos considerar todos los productos del mercado, aunque para lograr unos objetivos de rentabilidad a largo plazo, lo mejor es la renta variable.

Minimizar gastos- Impacto fiscal

Estudiar el coste de los productos, no siempre lo más barato es lo mejor, ni viceversa.

Tener en cuenta el impacto fiscal de las inversiones. Buscar un equilibrio entre la rentabilidad obtenida y el coste fiscal del producto. Los mercados ofrecen interesantes productos con importantes ventajas fiscales.

Seguimiento periódico de la cartera

Realizar un seguimiento de la cartera de inversión, adecuándola a la situación personal de cada uno y a la de los mercados. Al tener objetivos a largo plazo, la situación de los mercados puede variar considerablemente por lo que es necesario un seguimiento periódico de la cartera y de los movimientos del mercado, para lo que nuestros análisis, recomendaciones y visión de mercado, podrían serle de gran ayuda.

Asesoramiento especializado y personal.

En Renta 4 le abre siempre sus puertas para beneficiarse de nuestra experiencia en asesoramiento y atención personal, a la hora de elegir sus inversiones. No dude en acudir a nosotros para cualquier consulta.


Pasos a seguir para una correcta planificación de inversiones:



  1. Conseguir el compromiso: planificar es difícil y exige un esfuerzo de pensar que es lo que se quiere y abordar temas como la jubilación, las enfermedades o nuestro propio fallecimiento.
  2. Definir los objetivos y marcar prioridades: en principio será de forma cualitativa para luego concretarlos y poder cuantificarlos. Cada objetivo lleva un tiempo alcanzarlo y otro para disfrutarlo, lo cual influirá en la forma de financiarlo y en la de gastar la cantidad acumulada. Podemos acumular el dinero para gastarlo (o invertirlo) de una sola vez (coche, casa) o bien, gastarlo de forma periódica (para la educación de los hijos, jubilación).
    Una vez definidos todos los objetivos, se marcan las prioridades, ya que la capacidad de ahorro es normalmente limitada.
    La forma de llegar a conclusiones, sería listar los objetivos e ir cuantificándolos hasta llegar a definir el valor actual de cada uno.
  3. Analizar los recursos: una vez que conocemos lo que se quiere, tenemos que ver la capacidad para financiarlo. Para ello contamos con nuestros activos actuales, lo que podemos ahorrar de nuestros ingresos, la rentabilidad de nuestras inversiones financieras y nuestra cobertura pública (Seguridad Social).
  4. Comparar los objetivos con los recursos: una vez que sabemos lo que queremos conseguir y lo que tenemos para lograrlo, hay que analizar si es suficiente. En nuestras proyecciones, van a tener gran influencia 4 variables:
    * La rentabilidad prevista de las inversiones
    * La inflación
    * La expectativa de vida del cliente
    * La futura fiscalidad

  5. Crear un plan de inversión para cada objetivo e incorporar todos los planes a una estrategia coordinada: ahora deberemos preparar un plan de ahorro, plan por objetivo (educación, casa, jubilación, etc), juntarlos y ver la cantidad de ahorro adicional que necesitamos al año.
    Las estrategias de inversión de ese ahorro serán distintas en función del objetivo: elegiremos un nivel de riesgo distinto para financiar la compra de un coche a 6 meses que para financiar la jubilación dentro de 30 años.

  6. Llevar a cabo el plan y evaluar resultados:
    * Empezar cuanto antes.
    * El plan necesita revisiones periódicas, y realizar los ajustes necesarios.

    Dentro del plan global, la inversión financiera (acumulación de capital) tiene una gran importancia y es el eje de una buena gestión de las finanzas personales. Tener claro los objetivos, ayuda enormemente a optimizar las inversiones.
 
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